El tercer trimestre se cerró con un comportamiento muy desigual por regiones. En Estados Unidos, el S&P 500 avanzó un 2% y el Nasdaq Composite un 2,5% en el trimestre. En Europa, en cambio, tanto el STOXX 50 como el STOXX 600 cedieron un 1% en el periodo. El último mes fue el más difícil. En septiembre, el repunte de las rentabilidades de los bonos, el encarecimiento del petróleo y la fortaleza del dólar presionaron a la mayoría de los mercados. Solo la tecnología vinculada a la inteligencia artificial se salvó, ya que siguió impulsando a semiconductores, hiperescaladores y otras compañías ligadas a la IA, mientras el resto de los sectores sufría. El resultado fue un mercado muy estrecho: el S&P 500 equiponderado quedó 4,5 puntos por detrás del índice ponderado por capitalización.
En este sentido, el World Index acumula una revalorización del 1,04%, en dólares, siendo los sectores energía, tecnología, salud y comunicaciones los de mayor revalorización, mientras que eléctricas, industriales, inmobiliarias y consumo discrecional cierran el tercer trimestre con pérdidas. El dólar se ha revalorizado un 0.81% contra el euro en el trimestre. Especial mención merece el sector petrolero que ha vuelto a despuntar en rentabilidad al calor del tensionamiento de la guerra de Irán y consiguiente apreciación del petróleo en el trimestre (+42%).
En renta fija, el BCE realizo una segunda subida de 25 puntos básicos en lo que llevamos de año. La FED ha seguido el mismo camino, cambiando su sesgo. Todo esto ha hecho que la deuda soberana, de ambas regiones, haya tenido un peor comportamiento relativo que el crédito corporativo.
A lo largo de este tercer trimestre del año, la cartera de renta fija ha tenido un mal comportamiento llegando a drenar un 1,15% de rentabilidad. Durante el trimestre hemos aprovechado los momentos de estrés para incrementar la duración del fondo que actualmente se encuentra en 3,11 años, así como una TIR bruta de cartera en el entorno del 4,34%.
La aportación de la cartera de renta variable en el trimestre ha sido de un +0,23%. Microsoft, Nvidia, SAP, ING Group y Merck & Co han sido los valores que más han aportado; mientras que Tokyo Electron, AstraZeneca, Carrier Global, Orange y Prysmian
han sido los que más rentabilidad han drenado. La exposición a renta variable se eleva en el trimestre y se sitúa en 23,37%, siendo los sectores tecnología, sanidad y financiero los más representados.
Expectativas:
- En cuanto a renta fija:
Para el final de año esperamos que ambos bancos centrales continúen con su tendencia alcista, debido a una inflación que va a ser más difícil de doblegar mientras el conflicto continue estancado.
Durante este trimestre hemos abierto posiciones varias posiciones en futuros de deuda pública alemana y americana para aprovechar el tensionamiento en el activo. Aprovecharíamos los momentos de estrés para tomar posiciones en crédito de alto grado de inversión y ampliar duraciones.
- En cuanto a renta variable:
Hasta ahora, los beneficios han ganado la batalla a los tipos. Las revisiones siguen siendo alcistas y la próxima temporada de resultados parte de expectativas sólidas. Además, bajo los índices ya se ha producido un importante ajuste: más de un tercio de las compañías estadounidenses y europeas cotiza un 20% por debajo de sus máximos. Por eso mantenemos un sesgo constructivo, aunque más selectivo. Con el activo libre de riesgo por encima del 5%, ya no basta con crecer: hay que demostrar que el retorno de las inversiones supera un coste de capital creciente.
Ibercaja Pensiones Confianza Sostenible invierte mayoritariamente en temáticas de crecimiento estructural, soportadas por dinámicas transformadoras que marcarán la evolución de empresa y economía a medio y largo plazo. Si bien su comportamiento también puede verse impactado por la evolución macro, confiamos en que la fortaleza del crecimiento subyacente a estas dinámicas actúe de catalizador.