El segundo trimestre de 2026 estuvo marcado por una clara mejora del sentimiento inversor y por una fuerte recuperación de los activos de riesgo a nivel global. La resiliencia de la actividad económica, unos resultados empresariales superiores a lo esperado y el renovado impulso de las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial permitieron que los principales mercados bursátiles registraran uno de los mejores trimestres de los últimos años. Paralelamente, la desescalada de las tensiones geopolíticas en Oriente Medio favoreció una corrección de los precios energéticos y contribuyó a sostener el apetito por el riesgo.
En este contexto, el fondo registró una evolución muy positiva, apoyándose en la solidez de sus dos principales motores de rentabilidad: la renta variable global y la renta fija corporativa europea. Durante el trimestre, la rentabilidad total del fondo ascendió al 6,88%, siendo los principales contribuidores la renta variable y la renta fija, que aportaron un 5,35% y un 1,50% respectivamente.
Renta variable: liderazgo de la tecnología y Asia
La principal fuente de rentabilidad del fondo fue la cartera de renta variable, beneficiada por el excelente comportamiento de las compañías ligadas al ciclo de inversión en inteligencia artificial, semiconductores, digitalización e infraestructuras tecnológicas. Entre los mayores contribuidores destacaron ASML, Lam Research, Micron Technology, Nvidia, Applied Materials y Taiwan Semiconductor, compañías que continúan liderando la expansión global de la capacidad de computación y procesamiento de datos.
La exposición a Asia y mercados emergentes también aportó valor de forma significativa. Los fondos especializados en mercados emergentes y Asia ex-Japón, junto con las posiciones en Taiwán y Corea del Sur, se beneficiaron del fuerte dinamismo de la cadena global de suministro tecnológica, una de las grandes beneficiadas por el aumento de la inversión en inteligencia artificial.
A nivel de posicionamiento, el fondo incrementó su exposición a renta variable durante el trimestre, elevando su peso desde el 34,3% hasta el 39,1% del patrimonio, reflejando una visión más constructiva sobre los activos de crecimiento.
Renta fija: aportación positiva pese al cambio de tono del BCE
La renta fija también contribuyó positivamente a los resultados. El comportamiento fue especialmente favorable en deuda corporativa europea y en determinadas posiciones de deuda soberana, destacando la contribución de la deuda pública italiana y de diversos emisores financieros e industriales europeos. Asimismo, la gestión táctica de la duración mediante futuros sobre Bund alemán y crédito europeo generó una aportación adicional a la rentabilidad.
El trimestre estuvo condicionado por el cambio de tono del Banco Central Europeo, que en junio decidió elevar los tipos de interés en 25 puntos básicos como respuesta al repunte de las expectativas de inflación derivadas del encarecimiento energético registrado durante la primera parte del trimestre. A pesar de ello, los diferenciales de crédito permanecieron estables y los fundamentales empresariales continuaron mostrando fortaleza, favoreciendo el comportamiento de la deuda corporativa.
La exposición total a renta fija se redujo ligeramente, pasando del 61,0% al 57,5% del patrimonio, en línea con el incremento del peso de la renta variable.
Principales detractores
Aunque el resultado global del trimestre fue claramente positivo, algunas posiciones vinculadas a sectores más defensivos o energéticos tuvieron una evolución menos favorable. Entre los principales detractores destacaron las acciones de Deutsche Telekom, Barry Callebaut, SAP, TotalEnergies, Chevron, ExxonMobil, Tradeweb y algunas compañías del sector sanitario y consumo defensivo, que quedaron rezagadas frente al fuerte liderazgo de los valores tecnológicos y de crecimiento.
Asimismo, la caída del precio del petróleo tras la relajación de las tensiones geopolíticas afectó al comportamiento relativo de algunas posiciones energéticas presentes en cartera.
Perspectivas
En conjunto, el fondo se benefició de un entorno de mercado favorable para los activos de riesgo, capturando el fuerte comportamiento de las compañías relacionadas con la inteligencia artificial y manteniendo una contribución positiva desde la cartera de renta fija. La combinación de ambas fuentes de rentabilidad permitió compensar ampliamente el comportamiento menos favorable de algunos sectores defensivos y energéticos.
De cara a los próximos meses, seguimos considerando que la evolución de la inflación, las decisiones de los bancos centrales y la sostenibilidad del crecimiento económico serán los principales factores de mercado. En este contexto, mantenemos una cartera diversificada, con exposición a tendencias estructurales de crecimiento, complementada por una selección de renta fija que continúa ofreciendo niveles de rentabilidad atractivos y una adecuada diversificación del riesgo.