Subrogación de hipoteca: ¿ha llegado el momento de cambiar de banco?

La subrogación de hipoteca es una operación que está regulada en nuestro ordenamiento jurídico desde hace mucho tiempo, pero que la gran mayoría de los consumidores desconoce. Sin embargo, puede ser interesante saber de qué trata, vamos a intentar explicar en qué consiste en este artículo.

Subrogación de hipoteca

La subrogación nos permite cambiar a alguna de las partes de la relación jurídica que se crea cuando hay un préstamo bancario:

  • Se puede cambiar al acreedor, es decir, se cambia la entidad financiera que la concede.
  • O se puede cambiar al deudor. Estos casos se dan al transmitir una vivienda sobre la que todavía pesa una hipoteca: el comprador se queda la casa y puede subrogarse en la hipoteca, o bien puede cancelar la hipoteca amortizándola y saldando así la deuda.

En esta ocasión nos vamos a centrar en la subrogación del acreedor.

¿Qué implica una subrogación del acreedor?

Es una operación con la que puedes llevarte la hipoteca que tienes contratada a otro banco. Algo que te puede compensar cuando otra entidad te ofrece mejores condiciones que las que tienes ahora.

¿Qué ganas con una subrogación de hipoteca?

En general, cambiar las condiciones económicas del préstamo: reducir el tipo de interés, pagar menos comisiones… Todo eso si alguna entidad financiera te ofrece mejores condiciones que las que tú contrataste en su momento.

Aunque aparentemente todo son ventajas, lo cierto es que hay que analizar muy bien todas las condiciones, especialmente si hubiera algún gasto añadido por realizar este cambio de acreedor.

¿Qué ganas con una subrogación de hipoteca?

La subrogación es ahora más sencilla

Con la entrada en vigor de la nueva Ley Hipotecaria de 2019, se han simplificado mucho los trámites y requisitos para poder hacer un cambio de acreedor en los préstamos hipotecarios. También se han reducido las comisiones aplicables. Por todo ello, puede haber más personas que consideren la posibilidad de subrogar su préstamo hipotecario.

Cómo cambiar la hipoteca de banco

Lo primero que debes hacer es consultar con otros bancos para conocer qué condiciones estarían dispuestos a ofrecerte si les llevas tu hipoteca. Una vez que hayas encontrado el que más te interesa, pide que te haga una propuesta oficial de subrogación. Se trata de un documento en el que constan las condiciones ofrecidas.

Presenta ese documento ante tu entidad bancaria actual y solicita la subrogación de hipoteca. Tu banco tiene un plazo de 15 días para hacerte una contraoferta que mejore, o al menos iguale, las condiciones de la otra entidad bancaria.

Si aceptas la contraoferta se producirá una novación (un cambio) en las condiciones de tu préstamo actual. Si el cambio se limita a una rebaja del tipo de interés, no hace falta firmar una nueva escritura pública. Algo que sí será necesario si se modifica el tipo de interés de variable a fijo, o viceversa, o se cambia alguna otra condición.

Pero no estás obligado a aceptar la contraoferta de tu banco, así que si lo deseas puedes cambiarte a la otra entidad. En este caso se producirá la subrogación del acreedor, que se llevará a cabo a través de la firma de una nueva escritura pública.

¿Cuánto cuesta cambiar la hipoteca de banco?

Ahora que ya sabes cómo cambiar la hipoteca de banco, es posible que te estés preguntando cuánto va a costarte.

Los gastos de notaría y registro van a cargo del Banco. El prestatario deberá asumir en su caso la comisión de cancelación del Banco origen y el coste de tasación, por lo que es importante asesorarse debidamente.

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