Comprar o alquilar una vivienda: ¿qué es lo mejor?

¿Cuál es la mejor opción: comprar o alquilar una vivienda? Las casas y pisos en venta requieren una inversión a largo plazo y te permiten adquirir un patrimonio. Los pisos y casas en alquiler tienen también sus ventajas, como la flexibilidad si cambias de empleo o de lugar de residencia. Por eso, cada caso particular requiere un análisis concienzudo de la situación personal y financiera. También es recomendable informarse sobre el estado del mercado inmobiliario. Te damos todas las claves a continuación.

Comprar o alquilar una vivienda: ¿qué es lo mejor a largo plazo?

Aspectos fundamentales para decidir si comprar o alquilar una vivienda

Si buscas una vivienda, antes de dar el paso de adquirirla, debes tomar importantes decisiones. Hay opciones de:

  • Alquiler de casas o pisos.
  • Alquiler con opción a compra.
  • Comprar una casa para vivir en ella.
  • Comprar para invertir.
  • Comprar y rehabilitar una vivienda.

¿Cuál es la más ventajosa? La compra, normalmente, supone comprometerse con los pagos de una hipoteca. En este sentido, debes analizar si vas a poder cumplir con ellos y si merece la pena.

En España, históricamente, se opta por la propiedad. El alquiler es más propio de jóvenes, dada su escasa estabilidad económica y geográfica.

Por otra parte, alquilar implica menos compromisos:

  • El propietario se encarga de reparar las averías.
  • Hay más posibilidades de movilidad.
  • Hay variedad de precios.
  • Se puede compartir.

No obstante, y pese a todo, España sigue siendo uno de los países de Europa con más propietarios.

¿Cómo decidir entre viviendas en venta o de alquiler?

El primer factor que tener en cuenta es valorar si tenemos estabilidad económica. Cumplir con esta condición es necesario a la hora de decantarse por la compra. Los bancos piden garantías, como tener una nómina o algún aval.

En caso contrario, la compra de vivienda puede resultar mucho más difícil. Además, los bancos valoran otros factores para concedernos una hipoteca. Entre ellos están la edad, los ahorros y el patrimonio o, incluso, el informe de vida laboral.

El perfil del comprador marca la concesión y las condiciones de la hipoteca. Si has podido acumular capital o bien alguien puede aportarlo por ti, te será más fácil solicitar una hipoteca.

Además, ten en cuenta que los gastos de la compra no se reducen únicamente al pago de la vivienda. También debes pagar conceptos como los siguientes:

  • Impuestos.
  • Gastos del notario.
  • Tasación.
  • Copia autorizada de la escritura.

Por esta razón, debes contar con un dinero extra. Si no, te será imposible hacer frente a todas las exigencias económicas que supone la compra de una propiedad inmobiliaria.

¿Qué parte de tu sueldo destinar a la compra o alquiler?

Muchas personas piensan que para enfrentarse a una hipoteca es necesario vivir en pareja, para poder afrontar los gastos juntos. Sin embargo, no tiene por qué. ¿El 35% de tu sueldo alcanza para pagar la hipoteca de la casa que quieres comprar?

¿Cómo decidir si alquilar o comprar?

En ese caso, es más que factible ir a por ella. Normalmente, cuando optamos por el alquiler es el propietario quien analiza nuestros ingresos y valora si podemos o no hacernos cargo de los costes mensuales. Sin embargo, las entidades bancarias examinan muchos más aspectos para conceder una hipoteca.

Por otro lado, deberás tener en cuenta otras cosas, como, por ejemplo, un posible cambio de vivienda si te es necesario trasladarte a otra ciudad por motivos laborales o familiares. En estos casos, posiblemente te convenga más un alquiler.

No obstante, y aun siendo más difícil acceder a la compra de una nueva casa, esta opción ofrece muchas ventajas frente al alquiler. Las repasamos.

Con la compra obtenemos una inversión

Adquirir una vivienda es una posible fuente de ingresos en el futuro. Sin embargo, para que la inversión te salga rentable, debes asegurarte de que el precio en el momento de la firma es aceptable. Estudia la situación del mercado inmobiliario de la ciudad en la que compras. Además, no dejes de interesarte por la evolución de los precios de la vivienda.

La tranquilidad de tener una vivienda propia

Tener una vivienda en propiedad te da seguridad. Evita que tengas que buscar constantemente un piso de alquiler. Te ahorra sorpresas por subidas de precio inesperadas. Además, los pagos de la hipoteca tienen un fin y habrá un momento en el que no deberás pagar más cuotas y la casa será tuya en propiedad. Esto supondrá un importante ahorro para tu economía doméstica.

A la hora de hacer obras

Las modificaciones en la vivienda las decide el propietario. Es decir, que no puedes hacer obras con libertad si vives en régimen de alquiler. Al tener la vivienda en propiedad, puedes adaptarla a tus gustos y necesidades.

Por todas estas razones, son muchas las personas que siguen buscando casas y pisos en venta en lugar de pisos y casas en alquiler. Comprar o alquilar una vivienda es una decisión muy personal y cada uno debe tomarla valorando sus propias circunstancias particulares. ¿Qué opción prefieres tú?