Cómo hacer la mejora energética de tu hogar

El concepto de casas sostenibles ha llegado para quedarse. Ahora las viviendas que se construyen en España deben reunir ciertos requisitos de sostenibilidad y eficiencia energética. Ocurre así desde el pasado 1 de enero de 2021. Para las ya edificadas, se pueden realizar reformas destinadas a la la mejora energética.

Cómo hacer la mejora energética de tu hogar

¿Qué es una vivienda sostenible?

Una casa sostenible reúne las siguientes características:

  • Optimiza el uso de la energía.
  • Aprovecha el entorno natural para obtener la máxima eficiencia energética.
  • Dispone de herramientas para el reciclaje.
  • Reutiliza los materiales para reducir el consumo de recursos.

Desde las administraciones públicas se han puesto en marcha diversas medidas para fomentar las construcciones de este tipo. No obstante, en la actualidad, la mayoría de las viviendas del país tienen más de 45 años. Por lo tanto, las viviendas sostenibles son minoría.

Esta es la razón por la que resulta básico llevar a cabo acciones de renovación y rehabilitación de edificios. Estas deben tender a:

  • Modernizar los sistemas de iluminación.
  • Renovar los sistemas de calefacción y refrigeración.
  • Optimizar el consumo de gas y de agua.
  • Mejorar el aislamiento térmico.

¿Qué mejoras energéticas se pueden realizar en una casa?

En la práctica, hay una serie de acciones que pueden llevarse a cabo para hacer nuestra vivienda más sostenible.

Cambiar la envolvente térmica

Un 80% de la energía que se consume en los hogares de la Unión Europea se utiliza para calefacción y refrigeración de edificios. Eso significa que la envolvente térmica, o lo que es lo mismo, la fachada de los edificios, no está en condiciones de aislar adecuadamente. Se trata de un problema habitual en la mayoría de viviendas.

¿Qué debemos hacer, entonces, para mejorar la eficiencia energética de nuestro hogar?

  • Pedir un estudio del nivel de aislamiento de la fachada.
  • Solicitar un proyecto de renovación para mejorar la envolvente térmica.
  • Informarnos sobre la posibilidad de recibir ayudas públicas para dicha renovación.
  • Valorar la posibilidad de solicitar un préstamo para realizar la obra.

Con una fachada y cubierta con materiales adecuados se puede lograr hasta un ahorro energético del 50% en la factura.

Cambios en la generación térmica

Los combustibles fósiles tienen los días contados. Además de que se van agotando, son enormemente dañinos para el medioambiente. Por eso, una apuesta por las energías renovables es una buena opción. ¿Qué energías pueden usarse?

  • Energía eólica.
  • Energía solar fotovoltaica.
  • Energía geotérmica.
  • Energía hidráulica o energía hídrica.
  • Bioenergía.

No solo podemos introducir estas energías en casas sostenibles, sino también en comunidades de vecinos sostenibles. Si bien su coste puede suponer una barrera, hay que tener claro que a medio plazo el ahorro que suponen hace que se amortice. Además, se pueden aprovechar las subvenciones que el Gobierno va a proporcionar para la mejora energética de las viviendas.

Pequeños cambios, grandes ventajas

Además de esto, hay otras estrategias para ahorrar energía en el hogar. Son pequeños cambios que marcan la diferencia. Cada uno de ellos contribuye a ahorrar en la factura energética.

Cambios en la iluminación

La tecnología led de iluminación consume hasta un 85 % menos que la iluminación tradicional. Además, su vida útil es mucho mayor. Lo ideal sería cambiar todas las luminarias y comenzar a ahorrar lo antes posible. Puedes ir cambiándolas gradualmente. De esta manera no tendrás que hacer una inversión muy grande de una vez.

Electrodomésticos

La eficiencia energética de los electrodomésticos se mide por su consumo energético. Podemos ahorrar hasta un 40 % con aparatos con etiqueta energética A (antes A+++).

Al igual que con las bombillas, a medida que se vayan estropeando nuestros viejos electrodomésticos podemos adquirir nuevos aparatos. De esta manera conseguiremos ahorrar y dotarnos de unos electrodomésticos renovados y eficientes.

Buen aislamiento

La fachada es clave para la eficiencia energética. Lo mismo ocurre con las puertas, ventanas y juntas. Son una fuente de entrada de frío o calor. Por eso es importante tener ventanas de calidad, como las de doble acristalamiento con rotura de puente térmico. Que las juntas estén bien selladas es importante para evitar corrientes y mantener una temperatura adecuada. Así ayudamos a conseguir un buen aislamiento, no solo térmico sino también acústico.

Ni muy frío ni muy caliente

A la hora de obtener un confort térmico sostenible en la vivienda, la temperatura debe rondar:

  • 20 o 21 grados en invierno.
  • 25 o 26 grados en verano.

Una buena idea para controlar la temperatura es la instalación de termostatos automáticos. Con ellos, la temperatura se regula automáticamente, con el ahorro energético consiguiente.

La legislación vigente exige un certificado de eficiencia energética a la hora de vender o alquilar una vivienda. Esto no solo tiene beneficios en términos de ahorro, sino también ventajas medioambientales. Reduce la huella de carbono en el planeta y contribuye a incrementar el valor de la propiedad.

Como ves, con una pequeña inversión es posible convertir viviendas ya existentes en casas sostenibles. Si necesitas ayuda para llevar a cabo la mejora energética de tu hogar, algunas entidades bancarias están sensibilizadas con el medioambiente y disponen de financiación especial con mejores condiciones que las tradicionales.

02 de febrero de 2022