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El 5G, o la quinta generación de las tecnologías de telefonía móvil, es el nombre por el que conocemos a las redes de telecomunicaciones de última generación. La llegada del 5G ofrece velocidades de conexión mucho más rápidas y un ancho de banda más amplio, lo que permite una comunicación más eficiente entre las terminales informáticas que usan las empresas y otros dispositivos conectados (internet de las cosas o IoT, por sus siglas en inglés).
Entre las oportunidades de innovación que los líderes empresariales ya visualizan gracias al 5G, la implementación del IoT es mencionada por el 61% de los directivos IT encuestados por la operadora T-Mobile en su informe Adoption & Acceleration: What 5G Means For Your Business;mientras que el 60% lo ven como un medio para adoptar la inteligencia artificial (IA). Una oportunidad nada desdeñable, teniendo en cuenta que algunas proyecciones apuntan a que el mercado del IoT podría alcanzar un valor de 714.480 millones de dólares en 2024, mientras que solo la IA generativa podría sumar entre 2,6 y 4,4 billones de dólares anualmente a la economía global.
En este artículo hablaremos del despliegue del 5G y cómo abre nuevas posibilidades para las empresas relativas a la automatización, la monitorización remota o la comunicación entre equipos, y cómo estas posibilidades pueden incluso crear nuevos modelos de negocio.
Según especificaciones de la Secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, esta tecnología ofrece una banda ancha móvil con velocidades de hasta un Gbit por segundo y una latencia de solo un milisegundo, y posibilita comunicaciones masivas y conexiones simultáneas de dispositivos a gran escala, fundamentales para impulsar el IoT y la transformación digital de la sociedad.
Los últimos datos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, publicados en noviembre de 2023, indican que el 38% de la población mundial ya dispone de conectividad 5G, si bien el acceso es desigual a lo largo del globo. En España, el Gobierno aprobó el Plan 5G en 2017 y culminó la liberación de frecuencias en 2020, aunque el despliegue del 5G comenzó en 2019 de la mano de Vodafone. A 30 de junio de 2022 (según los datos más recientes disponibles) la cobertura 5G llegaba al 82% de la población. Teleoperadoras como Telefónica y Masorange (resultado de la fusión de Orange y MásMóvil) ya ofrecen servicios 5G+, con pequeñas mejoras en materia de latencia, velocidad de subida y seguridad. En octubre de 2023, el Gobierno aprobó ayudas por valor de 544 millones de euros para seguir acelerando el despliegue del 5G en zonas rurales y municipios pequeños, con el objetivo de alcanzar al 100% de la población en 2025.
Esta nueva generación de tecnologías móviles ofrece una serie de ventajas técnicas frente a sus predecesoras:
El 5G está posicionado para ofrecer un impulso crítico a varias industrias, así como para abrir oportunidades de negocio innovadoras. Por ejemplo, la bajísima latencia que promete será fundamental para ofrecer servicios de telemedicina. Una conexión fiable y la transmisión en tiempo real de imagen y comandos ya han permitido realizar cirugías teleasistidas y robóticas a larga distancia, y podrán aumentar la fiabilidad del telediagnóstico.
El 5G también es un componente imprescindible de la industria 4.0, posibilitando un mayor despliegue de herramientas de IA y automatización en fábricas digitalizadas, además del control remoto de maquinaria o la monitorización a distancia de instalaciones y procesos de producción mediante sensores IoT.
El futuro de la logística y la distribución también vendrá de la mano del 5G: desde flotas de drones hasta herramientas de seguimiento en tiempo real de vehículos de reparto para la optimización constante de las rutas y la localización de las mercancías, el 5G podría multiplicar la eficiencia de la industria del transporte y la logística. En materia de movilidad, además, será fundamental para el despliegue de flotas de vehículos autónomos, que gracias al 5G y al edge computing podrán disfrutar de una transmisión fiable y en tiempo real de gran cantidad de datos, incluso en áreas remotas.
Dado el paradigma de digitalización en el que nos encontramos inmersos, disponer de una conexión más rápida y con mayor capacidad supone una ventaja para prácticamente todas las empresas y sectores. Entre sus beneficios potenciales podemos destacar:
La evolución de las tecnologías de telecomunicación es una oportunidad para el crecimiento empresarial y el desarrollo de nuevas soluciones y servicios, que los líderes empresariales más conectados con el pulso del mercado y la innovación no pueden dejar escapar.