4 productos con ventajas fiscales

Tener en cuenta la fiscalidad es importante a la hora de invertir, porque a veces una misma inversión puede tener diferente tratamiento si se realiza a través de un producto o de otro: te vamos a presentar cuatro productos que te permitirán incrementar tu rentabilidad financiero-fiscal. Te ofrecen estupendas ventajas y, a la vez, optimizan tus obligaciones fiscales.

Cuatro productos con ventajas fiscales

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A continuación te mostramos cuáles son los 4 productos con más ventajas fiscales para personas físicas residentes a los que puedes optar actualmente. ¿Preparado?

Planes de pensiones y planes de previsión asegurados

Comenzamos por dos de los productos con más ventajas fiscales a día de hoy, ya que puedes reducir tus aportaciones de forma directa sobre la base imponible de tu IRPF. Ambas opciones se recomiendan a quienes desean asegurarse una jubilación más desahogada.

En realidad, y aunque comparten idéntica fiscalidad, son productos muy distintos. Lo repasamos.

Planes de pensiones y planes de previsión asegurados
  • Planes de pensiones. La empresa gestora del fondo decide en qué activos se invierte ese dinero, pero siempre teniendo en cuenta las características del plan contratado. La volatilidad y la rentabilidad varían según las circunstancias y el comportamiento de la inversión.
  • PPA o planes de previsión asegurados. En este caso no hay oscilaciones de valor, pues la rentabilidad está garantizada desde el principio.

El ahorro fiscal obtenido se calcula fácilmente, aplicando el tipo marginal de cada IRPF al importe aportado. Así, si tienes un marginal por ejemplo del 30%, quiere decir que si aportas a tu Plan de Pensiones 1.000€ este año, te ahorrarás en tu declaración de renta 300€ (o sea, te devolverán 300€ más o tendrá que pagar 300€ menos). Desde este año 2021, las aportaciones no pueden superar los 2.000€.

Ambos productos son especialmente recomendables para ahorrar para la jubilación. Pero también pueden usarse para ahorrar una vez jubilado y ahorrar para planificar el legado para los herederos, manteniendo las ventajas fiscales por las aportaciones.

Planes de ahorro sistemático

Conocidos por las siglas PIAS, son planes de ahorro sistemático que, mediante aportaciones periódicas predefinidas, te permiten ir ahorrando de cara al futuro. Las aportaciones máximas son de 8.000€ anuales y 240.000€ totales.

Si ese ahorro se recupera después en forma de renta vitalicia para toda la vida —una de las alternativas existentes -genera beneficios fiscales. El requisito es que hayan pasado más de 5 años desde la contratación. En tal supuesto, el rendimiento obtenido por el ahorro estará libre de impuestos en el IRPF. Hacienda, por lo tanto, no te cobrará nada por ello al presentar tu renta.

En cambio, si prefieres cobrarlo todo a la vez tributarás de igual manera que con cualquier otro producto de ahorro.

Rentas vitalicias

Rentas vitalicias

Estas rentas se suelen dirigir a personas mayores que necesitan completar sus pensiones con ingresos extras. La finalidad es permitirles cobrar un importe concreto durante toda su vida, en función de los ahorros con los que cuentan y con independencia de los años que vivan. Mantener el poder adquisitivo durante toda la vida es el objetivo de este planteamiento.

En términos de tributación, los beneficios fiscales dependen de la edad en el momento de constituir la renta. Así, cuantos más años se tengan al firmar la contratación mayor proporción del rendimiento quedará exenta de la tributación. Cuando el titular cuenta con más de 69 años al constituir este producto financiero, solo debe abonar un 8 % de esos rendimientos obtenidos.

Fondos de inversión

Seguramente has oído mucho sobre ellos, y es posible que hayas puesto a trabajar con ellos tu dinero en ocasiones. Se trata de una fórmula que permite reunir cantidades de diferentes inversores para poder invertir en activos que, de manera individual, serían inalcanzables. El objetivo es conseguir una mayor rentabilidad del dinero, siempre a partir de las características de volatilidad y seguridad definidas al contratarlos.

La principal característica fiscal de estos productos de inversión es que solo debes tributar a Hacienda cuando recibes el reembolso. Por lo tanto, los rendimientos se van acumulando sobre sí mismos y solo cuando cancelas total o parcialmente el fondo debes realizar la declaración de las ganancias obtenidas. Además, se permite pasar de un fondo a otro sin tributación. En consecuencia, siempre puedes decidir cuándo pagar tus impuestos.

En suma, a la hora de tomar decisiones de inversión tienes que tener en cuenta también la rentabilidad financiero-fiscal que puedes obtener. ¿Aún te queda alguna duda? Entonces ponte en contacto con nosotros y las resolveremos encantados.

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