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La competitividad se erige como el desafío central para el desarrollo socioeconómico de Aragón. Representantes del tejido empresarial y académico de Aragón debatieron sobre la necesidad de mejorar la productividad, atraer talento y fomentar la colaboración ya que, a pesar de contar con una sólida posición logística e industrial, la Comunidad se enfrenta al reto de ejecutar proyectos estratégicos con agilidad y visión de futuro.
• Ejecución ágil de proyectos y mejora fiscal. Es vital acelerar la implantación de sectores como centros de datos e igualar la fiscalidad a otras Comunidades para equiparar la competitividad de las empresas aragonesas.
• Atracción y retención del talento. Se requiere construir un proyecto de región colectivo que ofrezca perspectivas vitales para los jóvenes.
• Liderazgo valiente y colaborativo. El tejido empresarial aragonés necesita directivos con vocación internacional que fomenten la colaboración.
• Colaboración institucional a largo plazo. Los expertos exigen a la clase política que sea fuente de inspiración y trabaje con una mentalidad a largo plazo.
La competitividad constituye hoy uno de los principales retos para el desarrollo económico y social de Aragón. En un contexto de profundos cambios económicos, tecnológicos y regulatorios, resulta imprescindible anticipar desafíos, adaptarse y reforzar la posición del tejido empresarial de la Comunidad para mejorar su competitividad.
Con el objetivo de conocer y compartir visiones, así como de analizar los factores clave que condicionan el crecimiento del tejido productivo aragonés, expertos y académicos ofrecieron un diagnóstico sobre el futuro de la región en la jornada “Aragón ante el reto de la competitividad”, organizada por CEOE Aragón en el Espacio Xplora de Ibercaja y que abrió Antonio Lacoma, director territorial de Ibercaja en Aragón. Lacoma destacó la importancia de debatir un tema como el de la competitividad empresarial, “que va de la mano de la productividad. Por eso, hablar de ambos es hablar de futuro y de creación de riqueza, algo tremendamente necesario en este momento”.
Antonio Cobo, presidente del Think Tank de CEOE Aragón, incidió en la consolidación de la región como un "polo estable" en el contexto nacional, sustentado en una posición logística privilegiada, notable capacidad exportadora y atractivo para atraer a empresas de diferentes sectores. Sin embargo, no ocultó las debilidades del modelo actual. En su opinión, "la productividad no crece, la innovación se concentra en pocas empresas y no lideramos en ningún sector estratégico".
Una opinión que compartió Félix Longás, presidente de la comisión de coyuntura económica de CEOE Aragón, quien señaló que Aragón atraviesa un "momento histórico", pero advirtió seriamente sobre los riesgos actuales, en especial una baja productividad, sin la cual no es posible la competitividad, y unos costes que “drenan las cuentas de explotación y que, si no se mejoran, peligramos", sentenció, insistiendo en que el verdadero objetivo debe ser mejorar las empresas de forma sostenible para el futuro.
En la mesa redonda se profundizó también en las asignaturas pendientes que tiene Aragón. Antonio García, socio director de Cuatrecasas, diagnosticó que la barrera principal "no es un problema de medios sino de ejecución" e identificó los cuatro ejes sobre los que hay que trabajar: captación de talento, fiscalidad, tamaño de las empresas y regulación.
Por su parte, Ana Yetano, decana de la facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza, subrayó la importancia de priorizar áreas con alta capacidad de innovación como la automoción o el sector agroalimentario. Yetano se mostró favorable a la implantación de centros de datos, siempre y cuando actúen como "palanca en el ámbito de las pymes", facilitando su consolidación y respaldando a sectores líderes como biotecnología o defensa. Además, abordó el desafío del talento abogando por que la "paz social" de la que Aragón es ejemplo sea también motor que permita a los jóvenes ver la Comunidad como un lugar donde desarrollar sus proyectos de vida.
Javier Cendoya, director general del Grupo Edelvives, expuso la necesidad de un cambio de mentalidad corporativa y de liderazgo basada en tres valores fundamentales: "persistencia, confianza y compasión para aceptar el fracaso”. Abogó por trabajar con pasión, enfatizando que es "fundamental ser ambicioso y crear un equipo que tenga alma". Cendoya describió el liderazgo que necesita Aragón como uno "orientado a querernos más, apoyarnos más, respetarnos más, ayudarnos más", que sea capaz de "romper los tópicos con los que se nos ve a los aragoneses" mediante una profunda valentía empresarial.
El debate concluyó con un llamamiento unánime a la clase política e institucional. Mientras Antonio García reclamaba seguridad jurídica, rapidez en la tramitación y una ayuda activa a los empresarios, Cendoya pidió a los representantes públicos que “inspiren y sean inspiración", que tengan mentalidad ganadora, sean coherentes y piensen en el futuro.