La magia de la empresa familiar: profesionalización y valores como claves del éxito

Profesionalización sin perder los valores, digitalización con criterio y puesta en valor del talento. Estos fueron los temas centrales de la velada La magia de la empresa familiar organizada por Heraldo e Ibercaja en la que directivos de Drolimsa, Megablok, Grupo Henneo y Querqus compartieron sus experiencias y reflexiones sobre el presente y el futuro de las empresas familiares en Aragón.

La profesionalización es necesaria, pero no debe sustituir a los valores fundacionales. Crecer como empresa familiar exige estructuras de gobierno, datos y equipos profesionales, pero las raíces y el compromiso intergeneracional siguen siendo el motor que impulsa la toma de decisiones a largo plazo.
La digitalización es, ante todo, un cambio cultural. Incorporar tecnología y datos en la empresa familiar no es solo una cuestión técnica, requiere liderazgo, formación continua y una visión de transformación compartida por toda la organización.
La gobernanza del dato y de la IA exige criterio propio y asesoramiento especializado. Avanzar en inteligencia artificial sin un marco claro de gobernanza supone un riesgo. Las empresas familiares deben establecer protocolos, cuidar la ciberseguridad y preservar siempre el factor humano en la toma de decisiones.
El talento sénior es tan estratégico como el junior. La transformación digital no puede dejar a nadie atrás. El conocimiento acumulado de los profesionales con mayor experiencia es un activo que debe reciclarse e integrarse en los procesos de cambio, no descartarse.
 

Teresa Fernández, Jesús Viñuales y Carmen Urbano conversando

La empresa familiar representa el núcleo del tejido empresarial español. Estabilidad, visión a largo plazo, arraigo territorial y responsabilidad social son solo algunos de los valores que la definen y que, en un contexto económico cambiante, se revelan como ventajas competitivas. Bajo el título “La magia de la empresa familiar”, Heraldo de Aragón e Ibercaja reunieron a empresarios y directivos para reflexionar sobre cómo estas organizaciones pueden crecer sin perder su esencia.

Empresa familiar: ¿ayuda o pesa para crecer?
 

La primera mesa de debate, moderada por Samuel Lamola, socio del Centro de Calidad y Eficiencia de KPMG en España, abordó una de las preguntas más recurrentes en el ámbito de la empresa familiar: ¿es el origen familiar un impulso o un lastre a la hora de escalar el negocio?

Carmen Fuertes, gerente de Drolimsa, destacó la cercanía como principal fortaleza. “La empresa familiar te ayuda porque piensas en la siguiente generación y en las familias que dependen de ella, y eso te da fuerzas para seguir adelante”, declaró. Fuertes también subrayó la importancia de la profesionalización progresiva sin abandonar los valores fundacionales. “Tienes que profesionalizarte, es una necesidad, pero los valores familiares no hay que perderlos”, explicó la directiva.

Por su parte, Enrique Villaverde, director general de Megablok, incidió en el modelo de gobernanza como solución a los momentos de tensión. “Todas las empresas familiares tienen momentos difíciles al tomar según qué decisiones porque afectan a la familia y a las siguientes generaciones. Se gestiona con profesionalización, creando estructuras de gobierno y comités y tomando las decisiones con datos”. 
Villaverde apuntó además que “las raíces te aportan estabilidad y la profesionalización te permite crecer”, una síntesis que resume el espíritu de las empresas familiares.
 

Tecnología y transformación digital en la empresa familiar


Teresa Fernández Fortún, directora de Banca de Empresas de Ibercaja, moderó la mesa centrada en el papel de la digitalización como palanca de cambio en las empresas familiares en la que participaron Grupo Henneo y Querqus.


Jesús Viñuales, director de Tecnología del Grupo Henneo, explicó cómo la visión del consejo familiar fue determinante para transformar el centenario periódico Heraldo de Aragón en un grupo de alcance nacional. “La visión del CIO permite aterrizar las ideas del consejo familiar y hacerlas realidad. Henneo es un caso de éxito porque se ha convertido en un grupo mediatech sin perder la visión de la empresa familiar”. El directivo también alertó sobre la gestión del talento ante los procesos de digitalización. En este sentido, fue claro al apostar por el talento senior “que tiene ese conocimiento acumulado por lo que tenemos que reciclarlo para no dejar a nadie atrás”.


Carmen Urbano, directora general de Querqus, aportó la perspectiva de un sector tan tradicional como el embalaje de madera, reinventado gracias a la digitalización y la economía circular. “Hemos industrializado con datos un sector que era manual. La digitalización es un cambio cultural que nos obliga a transformar procesos cada día”, explicó. Urbano subrayó además tres pilares fundamentales para avanzar: la gobernanza del dato, la formación continua y el no tener miedo. “Hay que dejarse aconsejar en ciberseguridad e inteligencia artificial y estar siempre con una visión de cambio y colaboración”, añadió.
 

El encuentro puso de manifiesto que la magia de la empresa familiar no es un concepto abstracto sino el resultado de combinar raíces sólidas con una gestión profesional donde los valores y el legado se preservan intactos.