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El mercado laboral español atraviesa una paradoja: mientras miles de personas buscan empleo, sectores como la industria o la tecnología acumulan miles de vacantes sin cubrir. Ante la dificultad de contratar fuera, mirar hacia dentro puede ser la solución al problema. Te explicamos qué es el upskilling y el reskilling, sus diferencias y por qué capacitar a tu plantilla es una buena inversión para el futuro de tu empresa.
• La crisis de talento frena el crecimiento empresarial. El 45 % de las empresas reconocen encontrar dificultades para encontrar talento.
• El talento interno es la mejor respuesta. El upskilling y el reskilling ofrecen una alternativa directa frente a las dificultades y el coste de la selección externa.
• Diferentes enfoques con un mismo objetivo. Mientras el upskilling busca perfeccionar y actualizar las habilidades en el rol actual, el reskilling capacita al profesional para asumir un puesto completamente nuevo.
• Beneficio mutuo asegurado. Estas estrategias no solo ahorran costes a la compañía, sino que aumentan la empleabilidad, la motivación y la estabilidad laboral de las plantillas.
El mercado laboral en España se enfrenta a un desafío estructural que amenaza de forma directa la competitividad de los negocios: la escasez de talento. A finales de 2025, casi 156.000 puestos de trabajo no se habían podido cubrir y hasta un 45 % de las empresas reconocieron ver limitada su actividad al no encontrar perfiles profesionales adaptados a sus necesidades. En este escenario, donde la competencia por contratar fuera es costosa, una solución que mitigue esta falta de mano de obra es mirar hacia dentro de las propias organizaciones. Es aquí donde entran en juego dos conceptos fundamentales: el upskilling y el reskilling.
El upskilling y el reskilling son estrategias de formación continua para los profesionales que comparten un mismo valor, pero tienen propósitos distintos: el primero busca actualizar y perfeccionar las competencias del empleado en su puesto actual, mientras que el segundo lo recicla con habilidades nuevas para que asuma un rol completamente distinto dentro de la organización.
• Upskilling (perfeccionamiento): consiste en la capacitación adicional de un empleado para ayudarle a mejorar y actualizar sus competencias dentro de su puesto de trabajo actual. Se trata de una evolución natural motivada, generalmente, por la integración de nuevas tecnologías o metodologías. Por ejemplo, formar a los empleados en herramientas de inteligencia artificial para desarrollar su trabajo.
• Reskilling (reciclaje profesional): implica formar a un empleado en habilidades completamente nuevas para que pueda desempeñar un puesto de trabajo distinto dentro de la misma empresa. Ocurre, por ejemplo, cuando un puesto queda obsoleto y el empleado es reubicado o cuando se crea un nuevo departamento y se prefiere apostar por alguien de la casa en lugar de contratar fuera.
Aunque se trata en ambos casos de estrategias formativas, cada una tiene un enfoque y unos objetivos diferentes.
Así, el upskilling busca la especialización y actualización de habilidades y conocimientos motivados por la incorporación de avances tecnológicos o la actualización de procesos. Para el empleado, suele suponer un crecimiento vertical fruto de un ascenso o mejora de categoría. Por otra parte, el reskilling está orientado a la transformación y la versatilidad. Se da en situaciones en las que un puesto de trabajo desaparece o se crea una nueva línea de negocio, lo que implica un cambio de área o de departamento dentro de la empresa.
Apostar por el talento interno ofrece una serie de ventajas:
Los procesos de contratación externa largos y costosos se minimizan. Es más rentable y rápido formar a una persona que ya conoce la cultura de la empresa que empezar de cero con un candidato externo.
Ofrecer planes de carrera reales y oportunidades de aprendizaje disminuye la rotación de personal y la fuga de talento.
Una empresa que invierte en su equipo proyecta una imagen excelente al exterior, atrayendo de forma indirecta a otros profesionales.
Permite que la compañía se adapte rápidamente a los cambios del mercado y a las disrupciones tecnológicas cerrando las brechas de habilidades críticas con recursos propios.
Estas dinámicas son beneficiosas también para la plantilla:
El trabajador mantiene su perfil actualizado en un mercado en constante cambio.
Sentir que la empresa invierte en el desarrollo profesional de sus empleados aumenta la satisfacción laboral, combatiendo la monotonía y el estancamiento.
El reskilling da una mayor estabilidad laboral y contribuye a reducir la ansiedad frente a los cambios.
Facilita el acceso a puestos de mayor responsabilidad y desarrollo profesional.
Integrar el upskilling y el reskilling en la cultura corporativa de una empresa permite a las organizaciones transformar la escasez de talento en una oportunidad para apostar por la formación interna, sortear las barreras actuales de contratación y construir equipos sólidos y en constante actualización.