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El sector alimentario es uno de los motores económicos de Aragón. Sin embargo, afronta un escenario de transformación tecnológica, regulatoria y comercial de enorme calado. En la jornada “Reflexiones de actualidad en el sector alimentario en España”, organizada por Ibercaja y Garrigues y celebrada en el Espacio Xplora, se analizó el tratado con Mercosur y el impacto que tendrá en el sector alimentario aragonés.
• El sector agroalimentario, motor económico de Aragón. Representa un pilar estratégico de la economía de la Comunidad, con 12.000 millones de euros de producción y es el mayor empleador en el medio rural.
• Apertura comercial y oportunidades de exportación. El acuerdo con Mercosur eliminará aranceles de forma gradual, beneficiando a productos de valor añadido como el vino, el aceite y el porcino curado.
• Riesgos competitivos y mecanismos de defensa. Sectores sensibles como el vacuno y el avícola sufrirán mayor presión. Las DOP e IGP contarán con una ventaja competitiva.
El Espacio Xplora de Ibercaja en Zaragoza acogió la jornada "Reflexiones de actualidad en el sector alimentario en España", organizada junto con el despacho Garrigues. Un encuentro que analizó, por un lado, los retos regulatorios y laborales del sector, y por otro, el impacto del futuro tratado comercial entre la Unión Europea y Mercosur.
El sector agroalimentario es uno de los principales motores económicos de Aragón. Con una producción de 12.000 millones de euros, genera 22.000 empleos directos (1.700 más que en 2025), lo que lo convierte en el mayor empleador en la mayoría de las comarcas aragonesas, siendo clave para fijar población en el entorno rural y evitar la despoblación, como indicó Enrique Chueca, presidente de la Asociación de Industrias Agroalimentarias de Aragón.
La fortaleza del sector alimentario aragonés se refleja en sus acuerdos a nivel internacional. Con un superávit comercial de 3.000 millones, es actualmente el principal sector exportador de la Comunidad. De ahí que conocer los retos y las oportunidades que supondrá para el sector el Tratado de Mercosur es fundamental.
Antonio Ciprés, asociado principal de Garrigues, analizó el futuro acuerdo de libre comercio con Mercosur. Los cuatro países que integran el acuerdo (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) representan el 25% del PIB global y suponen más de 700 millones de consumidores. Ante las políticas arancelarias de EE. UU., Europa necesita con urgencia abrir nuevos mercados, por lo que se ha impulsado la firma de este acuerdo que lleva más de 25 años de negociación.
El tratado se dividirá en dos herramientas comerciales:
• EMPA (Acuerdo de Asociación Político): requiere la ratificación individual de los 27 parlamentos nacionales de la UE.
• ITA (Acuerdo Comercial Interino): enfocado en comercio e inversiones, que solo precisa la luz verde del Parlamento Europeo y del Consejo de la UE para agilizar su entrada en vigor. Desde el 1 de mayo de 2026se aplica provisionalmente.
España arrastra un déficit comercial de 3.500 millones de euros con Mercosur. Esta zona comercial es uno de los principales proveedores de materias primas, energía y productos agroalimentarios. Por otra parte, Mercosur exporta a España principalmente productos químicos, farmacéuticos y bienes industriales. El acuerdo plantea una reducción de aranceles asimétrica y gradual en función de la naturaleza del producto.
La apertura beneficia notablemente a la industria alimentaria de valor añadido.
• Aceite de oliva: liberalización total en 15 años. Actualmente tiene unos aranceles que varían del 9 % en Brasil, Uruguay y Paraguay al 31,5 % en Argentina.
• Vino: los aranceles caerán a cero en 8 años (actualmente tienen entre un 20% a 35%, según el país y el tipo de producto).
• Vinos espumosos premium: se liberalizan desde la entrada en vigor del acuerdo y los de precio inferior se liberalizan en un plazo de 12 años.
• Porcino curado: eliminará sus barreras arancelarias en 8 años para salados, 10 años para paletas y 15 años para jamón curado.
• Quesos: se establece una cuota de un máximo de 30.000 toneladas.
• Almendra y azafrán: también experimentarán un fuerte desarme arancelario que facilitará su posicionamiento internacional.
En el lado opuesto, los productores agrícolas y ganaderos locales verán incrementada la competencia en el mercado doméstico. Los sectores con mayor riesgo son:
• Vacuno: los países del Mercosur tendrán una cuota exenta de aranceles de 99.000 toneladas (el 1,6 % de la producción total europea), que será introducida gradualmente en 6 años. Se reparte entre carne congelada (45 %) y en fresco (55 %).
• Avícola: la cuota con derechos de aduana nulos es de 180.000 toneladas (el 1,4 % del consumo interno de la UE), de los que 50% serán deshuesados y 50% sin deshuesar. El volumen se introducirá gradualmente en 6 etapas anuales iguales.
• El arroz, la miel, el azúcar, los huevos y los cítricos también serán una oportunidad para los países del Mercosur.
Para frenar posibles desequilibrios, el tratado incorpora cláusulas de salvaguarda que permitirán investigar e imponer medidas correctoras (como suspender rebajas arancelarias o cancelar cuotas) si las importaciones masivas amenazan con dañar gravemente a la industria local o regional.
Como conclusión del encuentro, Ciprés instó a las empresas agroalimentarias a ser proactivas verificando mercados, blindando contratos y asegurando las transacciones. Además, destacó la relevancia de las DOP e IGP aragonesas, que gozarán de los mismos derechos en Mercosur que en la Unión Europea. “Utilizar estos sellos de calidad diferenciada será la mejor herramienta legal para combatir el fraude, proteger los productos frente a imitaciones, obtener beneficios arancelarios y potenciar la competitividad”, concluyó.