Aragón: confianza, inversión y talento para el futuro empresarial

Durante la jornada "Visiones del Aragón Empresarial" celebrada en el Espacio Xplora de Ibercaja en Zaragoza se analizaron las fortalezas de Aragón y se debatieron mecanismos para mejorar su competitividad como el impulso de la colaboración empresarial a través de los clústeres y las alianzas público-privadas. 
 

La confianza como motor de inversión. Aragón atrae proyectos multimillonarios gracias a la seguridad, el buen posicionamiento y la confianza que transmite en sectores estratégicos. 
Innovación enfocada en un tejido de pymes. Dado que el 99% de las empresas aragonesas son pymes, en su mayoría dispersas por el territorio, cualquier transformación industrial o tecnológica debe diseñarse para alcanzar a toda la región. 
Los clústeres como estrategia colaborativa. Las agrupaciones empresariales innovadoras, de las cuales Aragón posee 15, son fundamentales para dinamizar la economía fomentando la cooperación entre empresas e instituciones. 
El desafío de captar y fidelizar talento. Para competir con regiones como Madrid o País Vasco, Aragón necesita crear un ecosistema científico-industrial, impulsar una marca tecnológica, facilitar infraestructuras y apoyar la atracción de profesionales. 
 

Ponentes de la jornada Visiones del Aragón empresarial en el Espacio Xplora de Ibercaja en Zaragoza

La jornada "Visiones del Aragón Empresarial: claves para el futuro económico de la región" celebrada en el Espacio Xplora de Ibercaja en Zaragoza analizó las fortalezas de Aragón y cómo actividades económicas como la agroalimentación, las energías renovables o la logística se están transformando y adaptando a las nuevas demandas del mercado gracias a la innovación y la digitalización. El encuentro puso el foco también en sectores como el de defensa o el biotecnológico, donde Aragón cuenta con una buena posición de entrada que debe saber aprovechar.

Una tierra que da confianza

Una palabra que se repitió a lo largo de toda la jornada fue la de ‘confianza’. Confianza como ventaja competitiva, como palanca para atraer proyectos de miles de millones de euros, como algo que un territorio se gana y que, según coincidieron los participantes, Aragón ya tiene y todavía no explota del todo.

Alba García, directora corporativa de I+D+i en el Grupo Empresarial Costa, defendió que Aragón es una tierra que da confianza y “esa confianza es lo que ha traccionado proyectos de inversión multimillonarios como CLAVE, el Centro Logístico Alimentario del Valle del Ebro”, el proyecto que el grupo impulsa en Villamayor de Gállego. Con un presupuesto de cerca de 900 millones de euros, aspira a convertir Aragón en un hub de biotecnología, logística e innovación alimentaria a nivel nacional. 

Esa confianza se ve también en el sector aeroespacial y de defensa de Aragón. Inés Villa, directora general del clúster de Aeronáutica, Aeroespacial y Defensa de Aragón (AEFA), señaló que “la Comunidad es percibida como una tierra neutra, con un buen posicionamiento militar y una buena reputación tanto en España como en Europa”. 

Aragón también destaca en la producción de energía renovable. Como expuso Isabel Guedea, directora y socia fundadora de EndeF Engineering, “la región tiene una ventaja logística y energética enorme, con una producción abundante y espacio para seguir desarrollándola”.
 

Un tejido empresarial hecho de pymes 

Pero la confianza no basta si no llega a todo el territorio. Guedea puso el foco en una realidad que condiciona cualquier estrategia de futuro: el 99% del tejido empresarial aragonés está formado por pymes, repartidas en núcleos de población pequeños por lo que “cualquier transformación, ya sea energética, tecnológica o industrial, tiene que pensarse para que llegue a todo el territorio”, aseguró.

Talento: el reto que todos comparten

La preocupación por la atracción y fidelización del talento surgió también en la mesa de debate. Tomás Toribio, CEO de OPERON, defendió que las personas son lo más importante en cualquier empresa, pero Aragón compite por ese talento con comunidades con un gran peso empresarial como País Vasco, Cataluña y Madrid. Para poder atraer talento a nuestra Comunidad, propuso:

• Fomentar un hub científico-industrial que conecte universidades, centros de investigación y tejido empresarial de manera que “el talento atraiga talento”.
• Construir una marca territorial tecnológica —un "Aragón biotec"— que ponga nombre a lo que ya se está haciendo bien y lo extienda a otros campos como la agroalimentación o la biomedicina.
• Ayudar al talento que se quiere atraer a recolocarse: vivienda, escolarización, asesoría fiscal, etc. Una ayuda especialmente importante para el talento internacional.
• Garantizar el acceso a infraestructuras: laboratorios equipados que hagan atractivo instalarse en la región para quienes investigan.

 

El clúster como estrategia

Frente a estos retos, Inés Villa defendió el papel de los clústeres como herramientas de colaboración que dan dinamismo y contribuyen al crecimiento económico de los territorios. En concreto, Aragón cuenta con 15 clústeres, agrupaciones empresariales innovadoras que, según Villa, son clave para promover la colaboración tanto entre empresas como con las instituciones. 

Alba García concluyó con una idea que resume el espíritu de toda la mesa: “no hay apuesta por la I+D sin alianzas, ni entre empresas de sectores maduros y emergentes, ni entre lo público y lo privado”.