Alcance 3 de la huella de carbono: guía para empresas y proveedores

La descarbonización ya no es una opción, sino una exigencia del mercado. Mientras las emisiones directas suelen estar bajo control, el verdadero reto corporativo se esconde en el Alcance 3: las emisiones indirectas de la cadena de valor. Desde las grandes multinacionales hasta las pymes proveedoras, medir este impacto es un paso crucial para participar en licitaciones públicas, solicitar ayudas de financiación verde o mejorar la competitividad. 

El mayor impacto ambiental está en el Alcance 3. Engloba las emisiones indirectas de toda la cadena de valor y, en el caso de las pymes, puede ser hasta 21 veces superior a las emisiones directas.
El "efecto dominó" hacia los proveedores. Las normativas europeas (como la directiva CSRD) obligan a las grandes corporaciones a reportar sus emisiones totales, lo que las empuja a exigir estos mismos datos a las pymes con las que trabajan.
Múltiples ventajas competitivas. Medir el Alcance 3 permite a las grandes empresas atraer financiación verde y evitar sanciones, mientras que a las pymes les permite acceder a licitaciones públicas y ser proveedores homologados de otras compañías.
Colaboración y estrategia directiva. La descarbonización requiere un inventario completo de gases de efecto invernadero (GEI), la implicación activa de los proveedores, un presupuesto asignado y el liderazgo de la alta dirección.
 

Burbuja que contiene el símbolo CO2 rodeada de símbolos de sostenibilidad

Ser sostenible no consiste solo en reducir el consumo eléctrico de las oficinas o incorporar coches híbridos a la flota comercial. Esas acciones cubren solo las emisiones directas (conocidas técnicamente como Alcances 1 y 2). La verdadera batalla climática está en el Alcance 3.

¿Qué es el Alcance 3 de la huella de carbono?

El Alcance 3 de la huella de carbono engloba todas las emisiones indirectas que ocurren a lo largo de la cadena de valor de una compañía: incluyendo los bienes, materias primas y servicios adquiridos a proveedores (aguas arriba o upstream) como la distribución, el uso y la eliminación de los productos finales (aguas abajo o downstream).

Estas emisiones son las más difíciles de calcular, ya que, en muchos casos, quedan fuera del control directo de las empresas; sin embargo, representan el mayor impacto en la huella de carbono. Un dato revelador es el que aporta EcoVadis y Boston Consulting Group (BCG) en su informe “Alcance 3: del riesgo no gestionado a la oportunidad desaprovechada”: en una pyme, las emisiones de Alcance 3 son 21 veces superiores a las de los Alcances 1 y 2 combinados.
 

¿A qué empresas afecta la medición del Alcance 3? El efecto dominó hacia las pymes

La medición de la huella de carbono está generando un efecto dominó que transforma las relaciones comerciales y afecta a todo el tejido productivo.

Grandes corporaciones. Impulsadas por normativas europeas cada vez más exigentes, como la directiva CSRD, están obligadas por ley a reportar sus emisiones totales. Para lograr un cálculo riguroso, necesitan inevitablemente conocer cuánto contaminan los productos y servicios que compran.
Pymes y proveedores. Aunque la legislación no las obligue de forma directa en un primer momento, las multinacionales les exigen sus datos de emisiones para poder mantener una relación comercial, lo que favorece su competitividad. 
 

Ventajas de calcular el Alcance 3 para proveedores y grandes empresas

Calcular estas emisiones ha dejado de ser un mero trámite administrativo para convertirse en una herramienta de competitividad que, además, refuerza la responsabilidad social y ambiental de las compañías y mejora su imagen ante clientes, usuarios, inversores y consumidores.

Ventajas para las grandes empresas

• Permite detectar ineficiencias al mapear toda la cadena de suministro y encontrar puntos de ineficiencia energética o de sobrecostes.
• Atraer capital ya que los fondos de inversión y las entidades bancarias exigen criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) estrictos para conceder financiación verde en condiciones favorables.
• Anticiparse a la regulación, lo que evita multas y sanciones adaptando el modelo de negocio antes de que las normativas se endurezcan.
• Ofrecer transparencia a través de la publicación de información pública y veraz en el reporting medioambiental CSRD.

Ventajas para proveedores y pymes

• Competitividad comercial, ya que puede ser un requisito indispensable para no perder el estatus de proveedor homologado frente a otros proveedores.
• Poder competir en licitaciones públicas puesto que las administraciones incluyen cada vez más criterios de sostenibilidad como requisito para adjudicar contratos.
• Diferenciación frente a los competidores al ofrecer un producto o servicio con una huella de carbono baja y demostrable, lo que resulta mucho más atractivo en un mercado altamente competitivo.

 

¿Cómo impulsar la descarbonización de las cadenas de suministro?

 

El informe de EcoVadis y BCG establece una serie de pautas para acelerar el proceso de descarbonización de las empresas que resumen en estos puntos clave: 

1. Implicar a los proveedores mediante la colaboración y la participación conjunta en actividades de reducción de emisiones.
2. Medir las emisiones a partir de un inventario de gases de efecto invernadero (GEI) que incluya todas las operaciones.
3. Liderar desde el equipo directivo para lograr alinear a toda la empresa en la estrategia de descarbonización y mejora de la sostenibilidad.
4. Planificar una estrategia de transición climática que sea trasversal a toda la organización corporativa.
5. Contar con un presupuesto asignado a acciones de descarbonización dentro de la empresa.