Endeudamiento y liquidez: las métricas que todo CFO debe dominar (II)

Ser rentable no significa que una empresa sea capaz de aguantar frente a imprevistos. Aunque venda mucho o tenga muchos clientes, puede tener problemas para pagar una factura si no controla su deuda, su liquidez o su caja. El CFO también se enfrenta a preguntas como: ¿cuánta deuda soporta mi empresa?, ¿puede afrontar los pagos a corto plazo?, ¿genera suficiente caja para poder crecer sin depender de financiación externa? En esta segunda entrega, repasamos los indicadores que responden a estas cuestiones.

La rentabilidad no es suficiente. La liquidez y la solvencia son cuestiones distintas que el CFO debe responder por separado.
La deuda no es mala en sí misma. El apalancamiento, el ratio de endeudamiento y la cobertura de intereses ayudan a saber cuánta deuda puede asumir la empresa sin poner en riesgo su estabilidad.
La liquidez se mide en varios niveles. El ratio corriente y el quick ratio ofrecen distintos grados de exigencia para comprobar si la empresa puede afrontar sus pagos más inmediatos.
 

Gráfico financiero abstracto luminoso con líneas naranjas de tendencia al alza sobre un fondo oscuro desenfocado.

En la primera parte de esta serie repasamos las métricas de rentabilidad que todo CFO debe dominar: margen bruto, EBITDA, margen neto, ROE y ROI. Son indicadores imprescindibles para saber si una compañía genera valor, pero responden solo a una pregunta: ¿la empresa gana dinero?

Hay otras preguntas igual de importantes que la rentabilidad no responde como, por ejemplo, ¿cuánta deuda puede soportar una empresa? o ¿puede pagar esa deuda?

En esta segunda parte, repasamos las métricas que miden esa capacidad de pago, tanto a largo como a corto plazo: apalancamiento financiero, ratio de endeudamiento, ratio de cobertura de intereses, ratio de liquidez corriente y ratio de liquidez ácida (quick ratio). 
 

Apalancamiento financiero

Es la práctica de usar financiación externa —deuda— para comprar activos o poner en marcha proyectos con el objetivo de multiplicar la rentabilidad de los fondos propios. Amplifica tanto los beneficios como los riesgos: bien gestionado, acelera el crecimiento; mal calibrado, compromete la estabilidad financiera.

¿Cómo se calcula? 

(Valor de la inversión ÷ Recursos propios invertidos)

¿Por qué es útil para el CFO?

Porque permite calibrar cuánta deuda puede asumir la empresa sin comprometer su solvencia. Saber dónde está ese límite razonable es una de las decisiones más estratégicas en la gestión del capital.

Un resultado de 1 significa que no hay deuda; cuanto más alto, mayor es el peso de la financiación externa sobre la inversión.

 

Ratio de endeudamiento (Debt to Equity)

Mide la relación entre la financiación externa (deuda) y los recursos propios de la empresa. Indica hasta qué punto la compañía depende de terceros, ya sean bancos, bonos o proveedores, para financiar sus operaciones y activos.

¿Cómo se calcula? 

Deuda total ÷ Capital propio

¿Por qué es útil para el CFO? 

Es uno de los primeros indicadores que revisan analistas de riesgo y entidades de crédito. Un ratio elevado puede ser señal de vulnerabilidad financiera; uno muy bajo puede indicar que se desaprovecha la capacidad de apalancamiento.

 

Ratio de cobertura de intereses

Indica cuántas veces puede la empresa pagar los intereses de su deuda con el beneficio que genera su actividad antes de impuestos. Cuanto más alto, mayor es el margen de seguridad frente a la deuda contraída.

¿Cómo se calcula? 

Beneficio antes de intereses e impuestos (EBIT) ÷ Gastos financieros.

¿Por qué es útil para el CFO? 

Es clave a la hora de negociar nueva financiación. Por ejemplo, un ratio bajo alerta de que la empresa depende demasiado de que todo salga bien para poder pagar su deuda, lo que suele encarecer las condiciones que ofrecen bancos e inversores.
 

Ratio de liquidez corriente

Indica si la empresa puede atender sus deudas a corto plazo (aquellas con un vencimiento inferior a un año) utilizando sus activos corrientes. Refleja si la empresa puede afrontar un imprevisto con los recursos disponibles sin necesidad de financiación adicional.

¿Cómo se calcula? 

Activo corriente ÷ Pasivo corriente.

¿Por qué es útil para el CFO? 

Porque es el “indicador de guardia”. Mantenerlo en niveles saludables es la primera línea de defensa ante cualquier tensión de tesorería. Un resultado superior a 1 indica que la empresa cubre sus deudas a corto plazo con lo que tiene disponible en ese mismo plazo.
 

Ratio de liquidez ácida (Quick ratio)

Es una versión más exigente del ratio corriente ya que mide la capacidad de pagar las deudas a corto plazo sin contar con el inventario, ya que venderlo lleva tiempo y no siempre es posible al precio esperado.

¿Cómo se calcula? 

(Activo corriente − Inventario) ÷ Pasivo corriente.

¿Por qué es útil para el CFO? 

Complementa al ratio corriente en negocios con mucho stock como retail, industria o distribución, donde un ratio saludable puede esconder una liquidez real más ajustada.

En definitiva, dominar el endeudamiento y la liquidez permite al CFO saber si la empresa puede sostener su deuda actual y afrontar sus pagos inmediatos.