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El conflicto entre Irán y Estados Unidos y sus consecuencias para la economía siguen centrando la actualidad. El IPC supera el 3% en la Zona Euro, el consumo de los hogares se resiente y el BCE tiene previsto subir los tipos de intervención el 11 de junio. ¿Cómo afecta todo esto a España? Santiago Martínez, jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja, analiza el escenario en el informe de coyuntura económica de junio.
El conflicto entre Irán y Estados Unidos y sus consecuencias para la economía siguen centrando la actualidad este mes de junio, con un impacto creciente sobre los precios de la energía, el gasto de los consumidores y las decisiones de los bancos centrales. Así lo analiza Santiago Martínez, jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja, en el informe de coyuntura económica de Ibercaja de este mes.
A pesar de los altibajos en las negociaciones y en el alto el fuego entre Irán y Estados Unidos, la bajada de los precios del petróleo respecto a hace un mes revela que los inversores siguen confiando en una resolución rápida del conflicto, al menos en lo referente a la reapertura del estrecho de Ormuz. Sin embargo, esta situación supone un riesgo asimétrico: la probabilidad de un escenario de escasez de petróleo en los mercados mundiales sigue siendo significativa.
El encarecimiento de la energía respecto al año pasado está impactando claramente en los índices de precios. El IPC supera el 3% en la Zona Euro y se acerca al 4% en Estados Unidos. En Europa, esto ya se está trasladando al consumo en términos reales: caen las ventas en gasolineras y se desaceleran en otros comercios, incluido el comercio por internet. En Estados Unidos se mantienen las tasas de expansión del consumo, pero la renta disponible de los hogares está cayendo y la tasa de ahorro se está deteriorando hasta niveles muy bajos.
En España, la repercusión de la subida del petróleo en el IPC está siendo algo menor a lo esperado; aun así, el índice crece por encima del 3%. Donde sí se nota el impacto es en las ventas minoristas, que evidencian que el consumo de los hogares se está viendo resentido.
En el lado positivo, el mercado laboral presentó buenos datos de afiliaciones en mayo. Y en el sector inmobiliario se confirma el cambio de ciclo en las compraventas de viviendas, que bajan desde máximos; sin embargo, el problema de escasez de oferta hace que los precios sigan subiendo con fuerza e incluso se aceleran si atendemos a la serie del ministerio, basada en tasaciones.
El Banco Central Europeo tiene una reunión del Consejo de Gobierno el 11 de junio de la que se espera un incremento de los tipos de intervención de 0,25 puntos, algo que ya está recogiendo el Euríbor a un año (antes de la guerra estábamos en el 2,20% y ahora en un 2,85%). Por otra parte, los tipos de interés a largo plazo tanto en Estados Unidos como en la Zona Euro se encuentran en cotas elevadas, aunque se ha producido una cierta moderación de unos 20 puntos básicos desde los máximos alcanzados a mediados de mayo.