La IA redefine la empresa en 2026

El Foro Empresa Zaragoza 2026 reunió a directivos y especialistas para abordar los retos que marcarán el crecimiento empresarial en los próximos años. Entre las ponencias más destacadas, tres ejes centraron el debate: cómo la inteligencia artificial conecta ventas y gestión y ayuda a crecer con control, cómo prepararse ante la regulación de facturación electrónica y cómo innovar entendiendo mejor al cliente para crear soluciones que realmente funcionen. 

• Menos fricción entre ventas y gestión. Integrar ERP, CRM e IA en un único flujo elimina tareas manuales y duplicidades, acelerando la transición de una oportunidad comercial al cierre de una venta.
• La IA como aliada, no como sustituta. El valor no está en la tecnología en sí, sino en integrarla en el sistema de trabajo diario para automatizar tareas repetitivas.
• Innovar exige mirar al cliente. Superar los sesgos y automatismos mentales permite detectar necesidades reales y generar ideas de valor.
• El sistema informático de facturación ya tiene fecha límite. Las empresas deben adaptar sus sistemas antes del 1 de enero de 2027 si presentan el Impuesto de Sociedades. El resto tienen de plazo hasta el 1 de julio del próximo año.

Público asistente al Foro Empresa Zaragoza 2026 en el Espacio Xplora de Ibercaja

El Foro Empresa Zaragoza 2026 reunió en el Espacio Explora de Ibercaja en Zaragoza a empresas y directivos para ofrecer soluciones prácticas a los retos más urgentes del mercado: eficiencia operativa, automatización, productividad potenciada por la IA y estrategia comercial. 

La IA que conecta ventas, gestión y creatividad

La inteligencia artificial fue el hilo conductor de varias ponencias que, desde diferentes aplicaciones, compartieron una misma idea: la tecnología solo aporta valor cuando se conecta con los procesos reales de la empresa y con las personas que los ejecutan.

Gorka Ondiviela, Account Manager NCA en Sage, explicó que integrar ventas, operaciones y finanzas en un mismo flujo de trabajo elimina duplicidades y tareas manuales que ralentizan el ciclo comercial. Según Ondiviela, “la IA integrada en el sistema, no como un bot aislado, permite automatizar procesos repetitivos como la facturación o los presupuestos, y registrar visitas y gastos de forma automática”. El objetivo, señaló, es tener una visión clara del negocio en tiempo real, con los procesos, las previsiones y los resultados conectados. “Un comercial dedica hasta cuatro semanas al año solo a preparar informes; esa es la primera fricción que hay que eliminar”, apuntó. Por eso, propuso aplicar la inteligencia artificial de forma que reduzca el trabajo manual, impulse la actividad comercial, genere más cierres de venta y logre una mayor precisión en las previsiones de ventas. 
 

Entender al cliente para innovar mejor

Juan Gasca, CEO de Dothink Lab y ThinkersCo y coautor de Designpedia, abordó la innovación desde otro ángulo, el de los sesgos que impiden a las empresas entender a su cliente. Para Gasca, la IA puede ayudar a romper esas barreras resumiendo información sobre el cliente, pero el reto real está en mirar fuera de la propia empresa y entender cómo es el cliente hoy y cómo evolucionará. Su recomendación fue clara: «probar y sorprender».
 

Facturación segura: prepararse para la ley de 2026

Miguel Ángel Robles, CEO de Business Plus Network, desgranó cómo es la nueva normativa de facturación electrónica que obligará a adaptar los sistemas en 2027.

Qué exige la nueva normativa

Robles distinguió tres procesos: el sistema informático de facturación, que es obligatorio y regula cómo se generan las facturas dentro del negocio; Verifactu, que no es obligatorio; y la factura electrónica, obligatoria y aún pendiente de desarrollo normativo en España, determina cómo deben intercambiarse las facturas entre empresas. Por otra parte, explicó que el sistema informático de facturación exige siete requisitos: inalterabilidad, trazabilidad, integridad y conservación, generación de hash, código QR en cada factura, registro de eventos y formato estandarizado.

Empezar ya para no llegar tarde

En cuanto a los plazos, las empresas deben adaptar sus sistemas al sistema de información antes del 1 de enero de 2027 si presentan Impuesto de Sociedades. El resto tienen de plazo hasta el 1 de julio del próximo año. «No hay que dejarlo todo para el final», advirtió Robles, quien insistió en que cumplir la ley puede convertirse en una oportunidad para reducir errores, costes administrativos y riesgo de fraude, más que vivirse solo como una obligación.