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La creación de empresas en España no deja de aumentar: solo entre 2012 y 2022 se abrieron 231.046 nuevas organizaciones en nuestro país, según Statista. Este crecimiento no solo aumenta la densidad del tejido empresarial, sino que también incrementa la competitividad. Como consecuencia, la captación de clientes se está convirtiendo en un reto cada vez mayor para las empresas, especialmente para aquellas que ofrecen productos digitales.
Aunque el marketing se erige como la solución tradicional a este problema, alrededor de 2010 apareció un método innovador que consigue acelerar el crecimiento de un negocio utilizando apenas unos pocos recursos: el growth hacking. Con esta práctica, Sean Ellis ―el primero en acuñar el término― lanzó la carrera de startups como Dropbox o Eventbrite. Este método está siendo altamente demandado en la actualidad, pero... ¿en qué consiste exactamente?
El growth hacking es un método que permite hacer crecer un producto o un servicio digital de forma rápida, sostenible y con los menores gastos posibles, tanto de esfuerzo como de capital. Esta técnica pretende, además, maximizar los ingresos de la empresa en el proceso.
Dropbox, por ejemplo, un servicio para almacenar y compartir archivos online, alcanzó los 1.000 millones de dólares de beneficios en solo diez años. Para llegar a esas cifras, el primer reto era conseguir usuarios y mantenerlos como clientes. ¿Cómo lo hizo? Dropbox gamificó su servicio; es decir, lo convirtió en un juego que permitía a los usuarios conseguir más espacio de almacenamiento de forma gratuita al, por ejemplo, compartir información sobre Dropbox en sus redes sociales. Así, en tan solo un año, Dropbox pasó de tener 100.000 usuarios a cuatro millones. ¿Cómo llegó la compañía a la conclusión de que esa era la estrategia adecuada? Ensayo y error.
Los profesionales de este campo se caracterizan por recabar y analizar datos que les permiten diseñar estrategias creativas y de marketing con unos objetivos muy concretos. Para ello, una de las claves de su trabajo consiste en identificar los puntos críticos del negocio, así como desarrollar una serie de hipótesis que posteriormente ponen a prueba. A través de estos experimentos, son capaces de aumentar de forma inteligente, rentable y sostenida el crecimiento de la empresa. Vamos a verlo más en profundidad, según las claves de escuelas de negocios como The Power MBA.
Dropbox, Airbnb, Hotmail, Facebook… Son muchas las empresas que utilizaron estrategias de growth hacking para convertirse en las compañías punteras que son hoy en día. Y parece que, en un mundo cada vez más digitalizado, el growth hacking continuará posicionándose, no solo como una estrategia empresarial clave, sino como una de las profesiones del futuro.