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Reducir accidentes laborales, evitar cargar mucho peso o minimizar las posibles enfermedades derivadas del trabajo son algunas de las principales cuestiones en las que piensa una empresa cuando hablamos de seguridad y salud laboral. Un tema clave para los equipos directivos si tenemos en cuenta que en España se registraron más de 630.000 accidentes con baja en 2022 y más de 800 fallecimientos en jornada laboral o yendo al puesto de trabajo (in itinere), según las cifras del Ministerio de Trabajo y Economía Social.
Los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales tienen consecuencias devastadoras para los trabajadores, las empresas y para comunidades y economías enteras, como reconoce la Organización Internacional del Trabajo (OIT, por sus siglas en inglés). Por ello, el objetivo de las instituciones y de la legislación es promover y proteger la salud de los trabajadores mediante el establecimiento de prácticas seguras y protocolos que se aplican en España desde los años 70.
Sin embargo, la salud laboral está relacionada con muchos más aspectos que también tienen que ver con el bienestar general de la plantilla y se ve afectada por diversos elementos:
En la actualidad, las normativas que regulan la salud laboral son principalmente las Directivas Europeas 89/391/CEE y 91/383/CEE, la Ley 31/1995 de prevención de Riesgos Laborales y algunos decretos desarrollados posteriormente que establecen los mecanismos para garantizar la salud y seguridad en el trabajo.
Más allá de cumplir con la legislación laboral vigente, cuidar la salud en el trabajo es beneficioso tanto para el empleado como para la empresa. Por ello, es importante identificar los factores de riesgo y realizar los cambios necesarios para reducirlos o eliminarlos a través de protocolos de Prevención de Riesgos Laborales.
Este contexto de mayor bienestar mejorará la experiencia de la plantilla y su motivación, ayudando a disminuir el absentismo laboral, las bajas por estrés y las bajas por enfermedad. La empresa puede beneficiarse así de menores costes, menor rotación de personal y de una mejora en su imagen de marca.
Igual que la irrupción de las nuevas tecnologías ayuda a muchas empresas a ser más eficientes y alcanzar mejor sus objetivos, cada vez son más las compañías que las utilizan para crear lugares de trabajo más seguros.
Son solo algunas herramientas al alcance de la mano. La rápida evolución de la tecnología la convierte cada vez más en una aliada indispensable para abordar la salud laboral. La correcta aplicación y combinación de estas tecnologías asegurará un lugar de trabajo cada vez más seguro y amigable para los trabajadores.