Impacto del DAT Alierta: talento, transferencia de conocimiento y emprendimiento

El Gobierno de Aragón impulsa el DAT Alierta, un distrito tecnológico diseñado para transformar el modelo económico regional. A través de la colaboración público-privada, el centro aspira a liderar el ecosistema digital europeo mediante la unión de universidad, ciencia y empresa.

Ecosistema de colaboración. El proyecto reúne en un solo espacio físico a la Universidad de Zaragoza, centros de I+D+i (como ITA, CIRCE o CSIC) y empresas tecnológicas para maximizar la transferencia de conocimiento.
Retención y atracción de talento. El DAT Alierta busca evitar la fuga de perfiles cualificados permitiendo que los estudiantes desarrollen su carrera profesional en el propio distrito, bajo el sello distintivo "Made in DAT Alierta".
Motor de competitividad regional.  La iniciativa quiere posicionar la economía digital al mismo nivel que sectores clave como la logística o la automoción, proyectando a Aragón como un hub tecnológico internacional.
Efecto tractor económico. Los centros de datos e infraestructuras digitales activan una cadena de valor que genera empleo cualificado, ingresos fiscales y oportunidades para el tejido empresarial local.
 

De izquierda a derecha, sentados en el escenario del Espacio Xplora de Ibercaja: José Luis Latorre, José Antonio Yagüe, Andrés Llombart y Enrique Barbero.

El Distrito Tecnológico de Aragón, el DAT Alierta, es un proyecto con vocación de convertirse en el origen de la transformación económica de Aragón y en el centro del ecosistema tecnológico del sur de Europa al confluir en un mismo espacio investigación, talento y emprendimiento en torno a la tecnología del conocimiento, como explicamos en un artículo anterior
El impacto económico y social de esta iniciativa impulsada por el Gobierno de Aragón fue el tema de debate de la mesa redonda celebrada en el marco de la jornada ‘Aragón, polo tecnológico del sur de Europa: presente y futuro’, organizada por TECNARA, el clúster de empresas TIC, Electrónica y Telecomunicaciones de Aragón.
 

Tecnología, territorio y competitividad


En la mesa redonda, titulada ‘Tecnología, territorio y competitividad’ participaron José Antonio Yagüe, director de la escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza; Andrés Llombart, director general de CIRCE; y José Luis Latorre, consejero de Organización de Integra Tecnología. Enrique Barbero, director de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales de Ibercaja, moderó el encuentro. Los ponentes coincidieron en que uno de los grandes activos del proyecto es la proximidad física de la Universidad de Zaragoza y de los centros de investigación que integran el proyecto –como el Instituto Tecnológico de Aragón (ITA), el CSIC o el Centro Tecnológico en I+D+i CIRCE- con los semilleros de empresas como CEEI Aragón y compañías tecnológicas nacionales e internacionales, ya que permite que la generación de conocimiento, el talento y la transferencia tecnológica convivan en un mismo espacio.
 

Fidelización de talento


José Antonio Yagüe, director de la Escuela de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad de Zaragoza, destacó que el DAT Alierta “personifica la capacidad de unirnos todavía más” y recordó que sin la Universidad no se podría entender el origen ni el futuro del distrito tecnológico. “Muchas de las personas que trabajarán en las empresas del DAT se han formado en la propia universidad, lo que convierte al proyecto en una oportunidad envidiable para las compañías que buscan talento cualificado a escasos metros de sus instalaciones”.


La relación estrecha entre universidad y empresa facilitará que estudiantes y profesionales compartan espacios y proyectos, generando un entorno propicio para la creación de startups, patentes y nuevas líneas de investigación aplicada. Según Yagüe, el DAT permitirá que la interacción entre estudiantes y empresas se produzca de forma natural y cotidiana, reforzando un modelo de innovación basado en la colaboración. Andrés Llombart, director general de CIRCE, puso el acento en la importancia de visibilizar el talento existente en Aragón. En un contexto en el que éste se ha vuelto cada vez más exigente, contar con un campus tecnológico de referencia ayudará a proyectar una imagen atractiva y coherente del ecosistema aragonés, tanto a nivel nacional como internacional.
 

Made in DAT Alierta


José Luis Latorre, consejero de Organización de Integra Tecnología, incidió en la necesidad de equilibrar la presencia de empresas locales consolidadas, startups, centros tecnológicos y universidad. A su juicio, el DAT Alierta debe tener una identidad clara que permita ser reconocido fuera de Aragón y que incorpore el emprendimiento como parte esencial de la formación de los estudiantes. En este sentido, añadió, el proyecto debe aspirar a generar un efecto “Made in DAT Alierta”, en el que los estudiantes puedan completar su formación y desarrollar su carrera profesional dentro del propio distrito, reforzando el arraigo del talento y evitando la fuga de perfiles cualificados.


Enrique Barbero, director de Comunicación, Marca y Relaciones Institucionales de Ibercaja, reiteró el potencial que Aragón tiene para liderar un sector tecnológico en el Sur de Europa: “Contamos con espacios físicos como el DAT Alierta, con empresas que ejercen de locomotoras del sector, de talento propio que atraerá a más talento nacional e internacional, y una colaboración público-privada basada en el entendimiento mutuo y la suma de recursos”. 
 

Impacto económico y efecto tractor del DAT Alierta en Aragón
 

El impulso institucional ha sido clave para que el DAT Alierta avance con una planificación a largo plazo. Félix Gil, presidente de TECNARA, subrayó que Aragón vive un momento decisivo y que la tecnología debe situarse al mismo nivel que otros sectores fundamentales para la economía aragonesa como la logística, la agroindustria o la automoción. El DAT Alierta contribuye a proyectar al exterior la imagen de Aragón como hub tecnológico, aumentando su visibilidad y capacidad de atracción. “Si el ecosistema es capaz de aprovechar este momento y de trabajar de forma coordinada, Aragón podrá consolidarse como un territorio más competitivo, innovador y preparado para los retos del siglo XXI”.


Gil destacó otro de los pilares del proyecto: la colaboración público-privada. El objetivo es crear un ecosistema de empresas capaces de proveer servicios a los centros de datos y a las compañías tecnológicas, generando empleo cualificado y oportunidades para el tejido empresarial local. Los centros de datos y las infraestructuras digitales no solo generan empleo directo, sino que activan una amplia cadena de valor en sectores como el de mantenimiento de infraestructuras, ingenierías o servicios avanzados. Además, su impacto se traduce en mayores ingresos fiscales, innovación y bienestar para la sociedad en su conjunto, explicó Gil.


El DAT Alierta es más que un proyecto tecnológico; es una apuesta por el futuro económico y social de Aragón y una oportunidad tangible para que empresas, talento e instituciones construyan juntos un ecosistema tecnológico de referencia en Europa.