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Este artículo presenta un análisis sobre la percepción que la juventud aragonesa tiene sobre su futuro y el de Aragón. Utilizando diferentes técnicas de investigación, que han dado prioridad a la propia voz de los y las jóvenes, se ha recogido su opinión sobre los más diversos aspectos que conforman su vida y proyecto futuro. La Generación Z tiene una visión esperanzada en aspectos como ocio y turismo, seguridad, igualdad y sobre otros servicios básicos de calidad (educación, sanidad y servicios sociales). Sin embargo, percibe sombras en vivienda, empleo de calidad, despoblación, sostenibilidad ambiental e integración de la población migrante.
David Pac Salas, profesor Titular de Sociología en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Zaragoza.
Jaime Minguijón Pablo, profesor titular de Trabajo Social y Servicios Sociales en la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza.
Alessandro Gentile, profesor titular de Sociología en la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza.
Diego Castrón-Faci, profesor permanente Laboral de Sociología en la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo de la Universidad de Zaragoza.
Los avances sociales necesitan de ciertas dosis de esperanza y un futuro deseable al que aspirar (Monge, 2026: 191) y, más específicamente, son las nuevas generaciones las que protagonizan tales avances. Por ello, la percepción de las personas jóvenes sobre el futuro suele ser un tema de gran interés para las administraciones públicas, los investigadores sociales y la agenda pública. En general, las posturas sobre estas percepciones son ambivalentes. Por un lado, ha aumentado la sensación de que los hijos tendrán un futuro peor que sus padres (Duffy, 2022:32-33): el pesimismo se está adueñando de las sociedades occidentales (Francia, Estados Unidos, Reino Unido). Por otra parte, las encuestas comparativas internacionales señalan que los jóvenes adultos se muestran más optimistas respecto al futuro que las personas de más edad (Keating y Melis, 2022, Kantenbacher et al., 2022).
Cabe señalar, con Gutiérrez-Rubí (2025: 26), que las personas jóvenes de todo el mundo son una generación agobiada por un porvenir que vislumbran como poco halagüeño. En la agenda pública, el problema del acceso a la vivienda, el desapego con el sistema democrático, los miedos ante el cambio climático han hecho que el desencanto gane a la esperanza entre los jóvenes.
En este contexto, nos preguntamos cómo perciben los jóvenes aragoneses su futuro. Y para responder a esta pregunta, después de una primera fase de revisión documental en materia, utilizamos una metodología de análisis que le ofrece un protagonismo especial a los propios jóvenes, ya que son ellos mismos los que están viviendo en primera persona el presente y quienes tienen depositadas unas determinadas expectativas en el futuro. En una segunda fase de estudio, llevamos a cabo seis entrevistas exploratorias semiestructuradas y cuatro grupos de discusión, compuestos por personas jóvenes de diferentes perfiles socio-económicos. Finalmente, en una tercera fase, realizamos una encuesta con entrevistas online (CAWI) a una muestra de 900 jóvenes de entre 16 y 35 años (integrantes de la así llamada Generación Zeta) residentes en Aragón (2).
Se confeccionó un cuestionario ad hoc para abordar diversas temáticas respecto al futuro de las personas jóvenes. En este artículo reflejamos las opiniones de la juventud aragonesa en torno a cómo ven a nuestra comunidad autónoma en el futuro y, desde una perspectiva propositiva, los retos más importantes que esta visión suponen para la sociedad aragonesa en su conjunto.
Antes de pasar a analizar los principales resultados de la encuesta, presentamos las características sociodemográficas básicas que definen a la juventud aragonesa en la actualidad. Observamos, pues, que la población regional ha crecido en los últimos años, inclusive en el conjunto de la población joven de 15-34, pasando de 271.419 a 282.185 personas. La juventud se concentra en la provincia de Zaragoza, donde su aumento numérico es más intenso en comparación con las otras dos provincias: la juventud de Huesca en 2024 se mantiene prácticamente a los mismos niveles de 2016 en valores absolutos, mientras que baja ligeramente en la provincia de Teruel.
A pesar de este sensible aumento respecto al reciente pasado, el índice de juventud (la proporción relativa de personas jóvenes sobre el total de la población residente) en Aragón se ha mantenido prácticamente estable en ese intervalo de tiempo (20,59% en 2016 y 20,87% en 2024) y ha quedado siempre por debajo del nivel alcanzado en el resto de España (21,89% y 22,02%). Esto significa que la población joven de Aragón sigue reforzando la demografía de la capital autonómica, pero la región no es de las más jóvenes del país, al revés sufre un progresivo envejecimiento (sobre todo en las provincias menos pobladas) que muy difícilmente se podrá revertir con estos ritmos de crecimiento del número de adolescentes y veinteañeros.
| 1 de enero de 2025 | |||
|---|---|---|---|
| De 15 a 19 años | Huesca | Teruel | Zaragoza |
| Total de la población | 11.800 | 6.714 | 52.885 |
| España | 9.725 | 5.728 | 45.335 |
| Extranjera | 2.075 | 986 | 7.550 |
| De 20 a 24 años | Huesca | Teruel | Zaragoza |
| Total de la población | 11.746 | 6.803 | 52.730 |
| España | 8.385 | 5.027 | 39.164 |
| Extranjera | 3.361 | 1.776 | 13.566 |
| De 25 a 29 años | Huesca | Teruel | Zaragoza |
| Total de la población | 11.761 | 6.714 | 51.432 |
| España | 7.610 | 4.689 | 33.718 |
| Extranjera | 4.151 | 2.025 | 17.714 |
| De 30 a 34 años | Huesca | Teruel | Zaragoza |
| Total de la población | 12.374 | 7.385 | 53.696 |
| España | 7.936 | 5.188 | 34.586 |
| Extranjera | 4.438 | 2.197 | 19.110 |
Fuente: INE, Estadística Continua de Población
Se aborda en este epígrafe, la última parte del cuestionario, dedicada a conocer específicamente su opinión sobre cómo veía la juventud el futuro de Aragón dentro de 10 años. Partiendo de 16 ámbitos de la vida política, social y económica de nuestra comunidad, se indagaba sobre el grado de optimismo respecto de cada uno de ellos. Presentamos a continuación una gráfica indicando el porcentaje de jóvenes que se declara “muy” o “bastante optimista” en cada una de esas dimensiones, ordenándolas de menor a mayor optimismo.
La tendencia general de la juventud se decanta hacia una percepción mayoritariamente positiva sobre Aragón en el próximo futuro, ya que 11 de las 16 dimensiones aportan datos superiores al 50% de personas optimistas. Entrando en el detalle, se pueden identificar cuatro grupos de aspectos:
Pasamos a comentar ahora las diferencias atendiendo a las variables socio-demográficas clásicas, dejando para más adelante un apartado sobre las diferencias observadas en función de la provincia de residencia. Un 61% de la juventud consultada se manifiesta optimista respecto a la educación: ese porcentaje es mayor entre los residentes en municipios de menos de 10.000 habitantes (67%) y más bajo entre los residentes en la ciudad de Zaragoza (58%); la población extranjera confía más en la educación en Aragón (83%) que los jóvenes de nacionalidad española (55%).
Los resultados en la consulta sobre sanidad son parecidos, ya que tan solo uno de cada dos jóvenes confía en la mejora de la sanidad (54%). De nuevo, las diferencias por nacionalidad son las más significativas, con una diferencia de casi 25 puntos porcentuales entre la juventud de origen extranjero (74%) y la autóctona (49%). Una tendencia similar se registra también respecto al grado de optimismo en los servicios sociales, con un 57% de la juventud consultada que se muestra optimista acerca de ese ámbito de nuestro sistema de bienestar. Por lo que se refiere a esta valoración, destacan las diferencias por clase social: un 64% de la juventud que se considera de clase baja o media-baja se muestra optimista en relación a los servicios sociales, 8 puntos más que el grupo de clase alta o media alta y 10 puntos más que el incluido en la clase media.
En cuanto a la integración de la población migrante, el porcentaje de optimistas se queda en el 49,7%: en ese caso, la juventud de clase alta o media-alta presenta valores más bajos (45% frente al 60% en el grupo de clase baja o media baja), al igual que la juventud con nacionalidad española (44% frente al 73% de población extranjera).
El último eje de este ámbito se refiere a la seguridad ciudadana. Los resultados de optimismo alcanzan el 57% de jóvenes, con una distancia de 26 puntos entre los grupos de jóvenes. Los contrastes entre las variables socio-económicas también se mantienen: se evidencia más optimismo en el grupo de adolescentes entre 16 y 19 años, entre los extranjeros y en la juventud de clase baja o media-baja. La juventud de Aragón muestra una confianza moderada respecto al empleo y la calidad del trabajo con 10 años vista. La mitad de las personas consultadas se muestra optimista en cuanto a la cantidad y a las oportunidades laborales en el horizonte de tiempo indicado. Resultados similares a los encontrados al preguntar por la calidad en el empleo (49%). En ambos aspectos, los varones superan en 10 puntos porcentuales a las mujeres en su grado de optimismo; la población extranjera muestra una brecha de casi 20 puntos porcentuales respecto a la población nacional, tanto en la cantidad como en la calidad del empleo, reflejando un mayor optimismo.
El pesimismo en lo que concierne a la vivienda es generalizado entre las personas jóvenes que participan a la encuesta (solo el 37,7% de optimistas); únicamente la población extranjera supera el 50%. De nuevo, el porcentaje de hombres optimistas es superior al de las mujeres con la misma opinión, así como ocurre para los y las adolescentes de 16 a 19 años en comparación con el resto de grupos de edad y para los de clase baja o media-baja respecto al resto de posiciones sociales adscritas.
En relación a los transportes públicos, el porcentaje de jóvenes optimistas es bastante elevado (66,3%). La única diferencia reseñable se encuentra por nacionalidad, donde la población extranjera, una vez más, es mucho más optimista de la juventud de nacionalidad española (77% frente al 34% respectivamente).
La despoblación se percibe con bastante pesimismo: solo el 36% de la juventud consultada se muestra esperanzada para esta cuestión. Curiosamente, el porcentaje de optimistas es inferior entre los consultados en Zaragoza capital (33%) que el resto de los estratos de población de menos de 100.000 habitantes, donde el porcentaje de optimistas supera el 40%. Entre las diferentes clases sociales se encuentran los mayores contrastes, con una distancia de 11 puntos entre los que se identifican como clase baja o media-baja (44%) y los de clase media-alta o alta (33%).
Respecto a la contaminación y al cambio climático, menos de la mitad de las personas de la muestra se declaran optimistas (45%). Los hombres de 16 a 19 años y las personas extranjeras son más optimistas, sin diferencias que lleguen a los 10 puntos porcentuales respecto a otros grupos etarios o respecto a los y las participantes de nacionalidad española.
La juventud aragonesa se muestra bastante optimista también respecto a diversión y ocio (74%), turismo (72%) y patrimonio y expresión cultural (66,9%). En esta última dimensión se observa un mayor optimismo entre los municipios de menos de 10.000 habitantes (75% frente al 48% en la ciudad de Zaragoza).
Una visión global de todas las dimensiones analizadas permite concluir que los jóvenes turolenses son los más optimistas de Aragón. Realizando una media de los 16 aspectos, se obtienen los siguientes resultados: media de Aragón 55,8% de optimismo; provincia de Zaragoza 55,5%; provincia de Huesca 54,4%; provincia de Teruel 60,3%.
Más allá de esa descripción general, se encuentran diferencias atendiendo a cada uno de los aspectos considerados para el estudio. En las siguientes tablas presentamos aquellos donde destaca cada provincia, ya sea por tener mayor o menor nivel de optimismo.
La provincia de Zaragoza presenta unos niveles similares a los que arroja el conjunto de la media aragonesa en todas las dimensiones. Sin embargo, se encuentran diferencias interesantes si analizamos separadamente la ciudad de Zaragoza y el resto de la provincia.
En general, las personas jóvenes residentes en la provincia de Zaragoza (58,4%) son más optimistas que los residentes en la capital (54,9%). Tales diferencias se registran especialmente en algunos de los aspectos ya analizados: en lo relativo a la despoblación (11 puntos de diferencia, ya que la provincia rural presenta un 44,2% de optimismo, frente al 33,1% de la ciudad), en servicios sociales (65% frente a 55%), Patrimonio y Expresión cultural (72,3% frente a 64,4%) y Educación (65,4% frente a 58,8%). Solo en tres aspectos se presenta una ligera diferencia a favor del optimismo en Zaragoza capital: vivienda para jóvenes, seguridad ciudadana e igualdad entre las personas.
La provincia de Huesca presenta valores dispares respecto del conjunto de Aragón en varias dimensiones.
Es posible evidenciar valores más bajos de optimismo para los jóvenes respecto al transporte público, pero también en áreas como turismo, vivienda, diversión y ocio, servicios sociales y sanidad; mientras que encontramos valores más elevados de optimismo en cuestiones como integración de la población migrante, seguridad ciudadana y despoblación.
Finalmente, la juventud residente en la provincia de Teruel presenta un nivel de optimismo más elevado que la media aragonesa, como se ha comentado anteriormente, en la mayoría de los aspectos analizados. En particular, destaca el especial optimismo mostrado por los jóvenes turolenses en lo que atañe a la integración de la población migrante, a los servicios sociales, a la seguridad ciudadana y a la calidad del empleo. Igualmente, cabe señalar las pocas dimensiones que rompen esa tendencia en las que los jóvenes de Teruel se muestran más pesimistas que los del conjunto de Aragón: diversión y ocio, proyección internacional y, en mucha menor medida, transportes públicos.