La mujer en puestos directivos en España

España se mantiene por encima de la media europea en número de mujeres en puestos directivos. Sin embargo, la brecha salarial y la discriminación retributiva continúan afectando a las mujeres, incluso en los niveles más altos de responsabilidad. Analizamos las cifras, el contexto europeo y las medidas que empresas y legislación están impulsando para avanzar hacia la igualdad.

Liderazgo europeo. España encabeza el ranking europeo con un 38,4 % de mujeres en puestos directivos, superando la media de la UE (34 %), aunque la cifra ha sufrido un ligero retroceso respecto al año anterior.
La "crisis del vértice". A pesar del avance general, el acceso a los puestos de máxima responsabilidad (CEO y presidencia) sigue siendo bajo, no superando el 4,5 % en el caso de las presidentas.
Distribución por áreas.  El talento femenino destaca en departamentos como Recursos Humanos (47,5 %) y Comunicación (34,5 %), ganando también peso en el rol de CFO debido a la demanda de perfiles estratégicos.
Persistencia de la brecha salarial. El ascenso profesional no elimina la desigualdad; el 62 % de las directivas españolas afirma haber sufrido discriminación retributiva, un dato superior a la media internacional.
Impacto en la rentabilidad. La paridad no es solo justicia social; las empresas con diversidad en sus cúpulas pueden incrementar sus beneficios entre un 10 % y un 20 % y mejorar su competitividad.
 

Tres mujeres directivas en un despacho.

Los avances para que las mujeres accedan a puestos directivos han sido significativos en los últimos años y han contribuido a que España lidere el ranking de países europeos relativo a la presencia femenina en la alta dirección. En 2025, según el Instituto Nacional de Estadística, el porcentaje de mujeres en Consejos de Administración de empresas del Ibex-35 era del 40 %, casi un 1 % más que el año anterior. No se trata solo de una cuestión de igualdad. La diversidad contribuye a crear ambientes de trabajo más creativos, innovadores y con un impacto positivo en la productividad. La Organización Internacional del Trabajo, por ejemplo en su informe ‘The Business Case for Change’ destaca que las compañías que favorecen la paridad en puestos directivos presentan entre un 10 % y un 20 % de incremento en sus beneficios.


“La igualdad en los puestos de dirección no es solo una meta social, es una palanca real de competitividad y sostenibilidad empresarial” afirma Teresa Fernández, directora de Banca de Empresas de Ibercaja. Sin embargo, las cifras sobre liderazgo femenino en las empresas españolas arrojan una imagen compleja: tras años de avances, la presencia de mujeres en puestos directivos en España cayó en 2025 casi dos puntos, del 40 % al 38,4 %, según el informe Women in Business 2025 de Grant Thornton. En el caso de los puestos de CEO, este descenso fue de 7 puntos y, en el caso de presidentas, aunque sube dos puntos no supera el 4,5 %. Estos datos muestran que “la crisis del vértice” sigue presente; alcanzar posiciones directivas, aquellas que están en la punta de la estructura ejecutiva, se sigue resistiendo a las mujeres. A pesar de este descenso, la presencia de mujeres en puestos directivos en España continúa por encima de la media de la Unión Europea. De hecho, el informe sitúa a España a la cabeza de Europa y en el sexto puesto mundial (ambos con un 34 % de directivas frente al 38 % en España).
 

¿Qué puestos directivos ocupan las mujeres?


La distribución del talento femenino en puestos de mando se centra en aquellas áreas de responsabilidad funcionales y operativas como Recursos Humanos (47,5 %), Comunicación y Marketing (34,5 %) y Operaciones (30 %). 
El informe de Grant Thornton destaca el 33,2 % de mujeres que ocupan puestos de CFO, un porcentaje asociado al cambio de rol que ha experimentado el cargo de director financiero, un puesto más estratégico y complejo que exige visión global del entorno y de la empresa, gestión de riesgos y comunicación; habilidades que las empresas están identificando con perfiles de directivas. Por el contrario, la dificultad de acceso a puestos directivos en sectores más técnicos puede deberse a la brecha que existe todavía en carreras STEM.
 

La brecha salarial: desigualdad persistente
 

El acceso a puestos directivos no ha eliminado la desigualdad retributiva. Según el estudio Género y liderazgo: Abordando sesgos, oportunidades y cambios, elaborado por el Instituto de Investigación de Capgemini, la brecha salarial de género persiste también cuando se asciende en la escala profesional: el 62 % de las mujeres en puestos directivos en España han sufrido discriminación salarial por razón de género, un porcentaje superior en nueve puntos al observado entre mujeres líderes en otros 11 países analizados. Este sesgo se combina con percepciones de desigualdad profesional: el 53 % de las directivas que participaron en el estudio afirmaron haber sufrido prejuicios de género con relación a la remuneración competitiva y un 40 % respecto a los procesos de promoción internos.
 

¿Qué medidas están impulsando las empresas para fomentar la igualdad?
 

La igualdad salarial, además de ser una cuestión moral, tiene también un impacto importante a nivel económico. Según el estudio de McKinsey Global Institute ‘Diversity matters even more: the case for holistic impact’, las empresas que promueven la paridad en sus equipos directivos tienen un 39 % de posibilidad de mejorar sus resultados financieros. El liderazgo español en el acceso de mujeres a puestos directivos se explica, en parte, por la mayor conciencia de las empresas en cuanto a la relación entre diversidad de género y rendimiento empresarial al mejorar su competitividad, su imagen ante stakeholders y clientes y la fidelización de talento femenino. 

Desde el punto de vista legislativo, la Unión Europea aprobó la Directiva (UE) 2023/970 para reforzar la igualdad de retribución entre hombres y mujeres, conocida como Directiva Europea de Transparencia Salarial y que España tiene que trasponer para que se cumpla a partir del 7 de junio de 2026. Además, las empresas han puesto en marcha iniciativas para fomentar la igualdad de género en los consejos de administración y en los comités ejecutivos mediante acciones que van más allá de las tradicionales medidas enfocadas a la remuneración y la formación. Según el estudio, los mejores resultados obtenidos por las empresas han venido de iniciativas como las bonificaciones vinculadas a metas de diversidad y las mentorías para motivar el talento femenino e incentivar su promoción a niveles directivos, así como medidas de conciliación familiar o iniciativas de networking para facilitar el desarrollo profesional de las mujeres a lo largo de su carrera.


Aunque todavía queda camino por recorrer para alcanzar una igualdad plena, las empresas están trabajando activamente para impulsar el talento y el liderazgo femenino también en puestos directivos.